Los países aspirantes a la independencia y progreso deben elevar la vigilancia sobre las maniobras de los imperialistas y resolver los problemas pendientes tomando en consideración los intereses comunes, de modo que favorezcan la paz y desarrollo de la región y el resto del mundo.

    Señala así el diario Rodong Sinmun en un artículo individual de este martes y continúa:

    En función de sus intereses, los imperialistas siembran cizañas entre las tribus y sectas existentes en un Estado con el fin de separarlas y conducirlas al choque entre sí.

    Ofrecen apoyo y “ayuda” a una fracción de un país determinado, y presionan a las otras con el fin de fomentar el enfrentamiento y diferendos internos, y lo toman luego por pretexto de la intervención en los asuntos internos de ese país.

    Los adulones al imperialismo se describen como “fuerzas democráticas y liberales”, “defensores de derechos humanos y de justicia”, y los oponentes se tildan de “dictadores”, “organizaciones terroristas” y “violadores de derechos humanos” convirtiéndose en blancos de ataque imperialista.

    En los países adonde llegan las artimañas separatistas del imperialismo, estallan conflictos entre tribus y sectas generando el caos social.

    La historia enseña que si no agudizan la vigilancia ni previenen las maniobras separatistas, se producirán graves consecuencias.

    No se debe hacerse ilusión de las recetas de los imperialistas.

    Los imperialistas intervienen abiertamente en los asuntos internos de otros países actuando como “intermediarios”. Al final, introducen en esos países sus fuerzas armadas o instalan bases militares bajo el rótulo del “mantenimiento de la paz”.

    Los países en litigio deben resolver el problema con la receta propia, es decir, mediante la unidad lograda a base de la demanda e intereses comunes.

KCNA