Hace poco, la agencia norteamericana AP publicó el dato estadístico sobre los oficiales de las tropas norteamericanas destituidos después de 2005 por la violación sexual, droga, uso excesivo de alcohol y otros crímenes.

    Según ello, durante 8 años pasados fueron destituidos más de 4 de entre 10 oficiales de teniente coronel para arriba.

    En los últimos años, 18 generales y almirantes fueron destituidos, de entre 10 por el crimen sexual.

    Los soldados norteamericanos como sus oficiales cometen la violación sexual, el uso excesivo de droga y el alcoholismo, lo que se difunde como “epidemia” y “moda” debilitando la disciplina militar.

    El secretario de Defensa norteamericano confesó que sólo en 2011 se perpetraron en las tropas norteamericanas más 3 mil 100 casos de crímenes sexuales y el numero de víctimas llega a 19 mil.

    Según el informe publicado por el Departamento de Defensa norteamericano la mitad de las militares enviadas a Irak y Afganistán fue víctima de la violación sexual.

    Se ha revelado el hecho de que el cuarto de los militares de las fuerzas terrestres norteamericanas usó a su capricho el calmante.

    Lo más ridículo es que en las bases militares norteamericanas se da la droga según receta so pretexto de curación, razón por la cual se aumenta el número de drogadictos.

    Bajo el rótulo de prevenirlo, se organiza un grupo de investigación en las tropas norteamericanas.

    Las corrupciones de los uniformados norteamericanos se cometen hasta en el extranjero, en particular en Japón y el Sur de Corea, provocando grandes repudios en ámbito mundial.

    El año pasado, en el departamento de Okinawa dos marinos norteamericanos violaron sexualmente a una muchacha de 20 años de edad provocando la indignación de la población del terreno.

    Y en febrero de este año, un emborrachado soldado de las fuerzas aéreas norteamericanas estacionadas en Japón fue arrestado por haber cometido un accidente automovilístico.

    Sólo en 2011, ocurrieron muchos crímenes de los uniformados norteamericanos en el suelo surcoreano.

    A citar un ejemplo, un efectivo en la base militar de Waegwan del distrito de Chilgok de la provincia de Kyongsang del Norte cometió una violación sexual a una mujer de unos 40 años de edad; en septiembre, un soldado emborrachado lo hizo a una alumna de 18 años; un soldado perteneciente a las tropas norteamericanas no. 8 violó a una alumna en un edificio en Seúl y robó su laptop.

    Hace poco, los soldados norteamericanos emborrachados causaron daños a los civiles inocentes y hasta a los policías usando las armas mortíferas.

    Las comandancias de las tropas norteamericanas estacionadas en Japón y en el Sur de Corea muy empantanadas por los casos fingieron prohibir tomar bebidas alcohólicas y salir en el nocturno.

    Es muy ridículo el que las tropas norteamericanas, horda de corruptos y delincuentes, se atrevan a atacar a la RPDC.

KCNA