Quedó publicada el día 24 una información de la Agencia Central de Noticias de Corea que argumenta la justeza de la invalidación del Acuerdo de Armisticio de Corea.

    Una de tres partes de la información es la siguiente:

    En el momento más clave del enfrentamiento total entre la República Popular Democrática de Corea y Estados Unidos que decide el destino de la patria y la nación, la Comandancia Suprema del Ejército Popular de Corea decidió invalidar el Acuerde de Armisticio de Corea, lo que es una contramedida autodefensiva justa frente a las maniobras de EE.UU. de aplastar a la RPDC y una gran determinación histórica que impulsa la reunificación de la patria, la paz y la estabilidad de la región.

    Debido a los actos criminales de EE.UU. que durante 60 años, abusaba del acuerdo de armisticio como espacio de su política hostil contra la RPDC, hoy en día, la Península Coreana se ha convertido en una región más candente del mundo y un lugar a punto de estallar la guerra.

    El país norteamericano, en contubernio con las fuerzas hostiles, recurre al chantaje militar y el bloqueo económico más persistente y brutal en la historia para violar gravemente la soberanía de la RPDC.

    Los ejercicios conjuntos militares “Key Resolve” y “Foal Eagle”, que desarrollan EE.UU. y el Sur de Corea, son el entrenamiento de guerra nuclear donde se movilizaron el bombardero estratégico B-52 dotado de ojivas nucleares, el submarino nuclear y otros medios de ataque nuclear.

    Todo esto constituye el descarado acto de violación y destrucción del Acuerdo de Armisticio de Corea y todos los acuerdos Norte-Sur y, al mismo tiempo, la provocación y la trasgresión intolerables contra la soberanía y el interés máximo de la RPDC.

    La crítica situación política y militar sin precedente, creada en la Península Coreana, urgió a la RPDC tomar una decisión importante para poner fin lo más pronto posible a la catástrofe geopolítica que no es la guerra ni la paz y que sigue en esta tierra de siglo en siglo, y para defender la soberanía nacional y la estabilidad de la región.

    La decisión de invalidación del Acuerdo de Armisticio de Corea deviene la contramedida autodefensiva tomada inevitablemente a partir de la realidad en que la RPDC no debe restringirse al acuerdo convertido en letra muerte debido a EE.UU.

    Ahora, el imperio y otras fuerzas hostiles dicen que “el Acuerdo de Armisticio de Corea no puede ser invalidado unilateralmente porque se ha logrado por acuerdo mutuo” y desvía ridículamente la opinión pública como si fuera una “violación” nuestra contramedida.

    El Acuerdo puede ser anulado no por el acuerdo mutuo sino automáticamente si una parte no lo observa.

    A decir verdad, el Acuerdo ya se ha convertido en letra muerta por las maniobras de destrucción sistemática de EE.UU., que se cometen durante 60 años pasados, y el injusto proceder del Consejo de Seguridad de la ONU que las amparó.

    El 27 de julio de 1953, al cabo de las negociaciones acaloradas de más de 500 días, fue firmado el Acuerdo de Armisticio de Corea, ocasión en la cual el pueblo coreano y los demás pueblos amantes de la paz mundial concentraron su atención y esperanza en la cláusula 60 del citado Acuerdo.

    La ejecución de dicha cláusula, que estipula la retirada de todos los ejércitos foráneos del suelo coreano, la erradicación de la causa raigal de la guerra y la solución pacífica del problema de Corea, era el tema clave para realizar la reunificación del país y contribuir a la paz de Asia y el resto del mundo.

    Pero, el 8 de agosto de 1953, inmediatamente después de la firma en el Acuerdo, EE.UU. suscribió con el Sur de Corea el “Tratado de Defensa Mutua” según la guión ya elaborada y legalizó el acantonamiento de las tropas norteamericanas en el Sur de Corea, invalidando así la cláusula 60.

    El cuarto párrafo del artículo 13 del Acuerdo de Armisticio determina que “cesa la entrada de los aviones operacionales, carros blindados, armas y municiones que se refuerzan del exterior de Corea”.

    El 21 de junio de 1957, EE.UU. declaró unilateralmente la abolición del cuarto párrafo de la cláusula 13 del Acuerdo e introdujo de modo sistemático en el suelo surcoreano gran número de los armamentos modernos y más de mil armas nucleares, convirtiendo así el Sur de Corea en una base avanzada nuclear más grande en el Extremo Oriente y el polvorín nuclear.

    El imperio destruyó y violó sistemáticamente los artículos del Acuerdo que se consideran obstáculos en los preparativos de una nueva guerra en Corea y eliminó todos los aparatos de observación de su ejecución.

    Debido a las violentas maniobras de EE.UU. las cláusulas del 19 al 35 del segundo artículo relacionados con la Comisión de Armisticio Militar y las otras del 35 al 50, con la Comisión de Supervisión de Naciones Neutrales, fueron convertidas en letras muertas.

    Sin la restricción legal ni institucional, EE.UU. cometió incesantemente las provocaciones militares anti-RPDC.

    Lo testimonian cientos de mil violaciones del Acuerdo y cientos de reuniones de la Comisión de Armisticio Militar efectuadas para debatirlas.

    El mantenimiento del nominal armisticio hasta la fecha se debe enteramente al autocontrol y la paciencia de la RPDC.

    A fin acabar con el inestable estado de armisticio y establecer el sistema de preservación de la paz duradera en la Península Coreana, la RPDC presentó en la década de 1970 la propuesta de firmar el acuerdo de la paz RPDC-EE.UU., en la de 1980 la de convocar las conversaciones tripartitas que permitía también la presencia del Sur de Corea en las conversaciones RPDC-EE.UU., en la de 1990 la de establecer nuevo sistema para asegurar la paz, la de promover el asunto de declarar el fin de guerra con participación de todos los países interesados con el Acuerdo de Armisticio (Declaración fechada 4 de octubre de 2007 para el Desarrollo de las Relaciones Norte-Sur, la Paz y la Prosperidad), la de iniciar lo más pronto posible en el año de 60º aniversario del estallido de la guerra coreana, las conversaciones para sustituir el acuerdo de armisticio por el convenio de paz (declaración fechada 11 de enero del Ministerio de Relaciones Exteriores de la RPDC), etc.

    Sin embargo, EE.UU. dio espaldas y negó a estas propuestas.

    Hasta la fecha EE.UU. no observó ni una vez el acuerdo y perseguía no la paz sino la guerra.

    En vista del interés máximo del Estado es intolerable el que sólo nosotros debemos adherirnos al documento formal desechado como calzado viejo por una parte beligerante.

  La guerra se desencadena sin aviso. Frente a la cada día más brutal amenaza de agresión de EE.UU. libre del Acuerdo, nos vemos obligados a tomar una contramedida real de declarar la invalidación del Acuerdo a fin de defender la seguridad del país y las conquistas revolucionarias y realizar la soberanía de la nación coreana.

KCNA