El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea hizo pública el día 26 la siguiente declaración:

    La recrudescente acción hostil de Estados Unidos, que se desarrolla so pretexto del lanzamiento de satélite con fines pacíficos de la RPDC, llegó por fin al borde de provocación de guerra nuclear.

    El bombardero estratégico norteamericano B-52 volvió a aparecer el día 25 en el Sur de Corea con el fin de ataque preventivo nuclear contra la RPDC y realizó el simulacro de lanzamiento de bombas atómicas.

    Pese a las reiteradas advertencias de la RPDC, EE.UU. envió otra vez el bombardero estratégico, medio de provocación de la guerra nuclear, lo cual demuestra patentemente que el designio de guerra nuclear del imperio ya entró en la etapa de ejecución infrenable por más tiempo.

    Al considerar que fracasará su política hostil anti-RPDC, si ésta con armas nucleares logra la prosperidad económica mediante la construcción de un Estado próspero, EE.UU. se desespera por buscar su salida en la provocación de guerra nuclear anti-RPDC.

    A fin de preparar el pretexto internacional para la provocación de guerra nuclear anti-RPDC bajo el rótulo de “no proliferación de armas nucleares”, el imperio inventó dos veces la “resolución de sanción” del Consejo de la Seguridad de la ONU en menos de 60 días promoviendo el círculo vicioso de agravación de la situación tensa.

    En la actualidad, EE.UU. moviliza todos sus “tres medios de ataque nuclear” en la preparación de guerra nuclear anti-RPDC.

    En el territorio principal de EE.UU. los misiles nucleares estratégicos apuntan a la RPDC y desde el Océano Pacífico mueven los submarinos con ojivas atómicas hacia el Sur de Corea y su contorno.

    Por otra parte, para examinar finalmente el estado de disposición de guerra nuclear anti-RPDC, el subsecretario de Defensa norteamericano visitó el Sur de Corea, ocasión en la cual dijo abiertamente que la capa militar norteamericana pone máxima prioridad a la segunda guerra coreana y dio la orden de encender la mecha de la guerra nuclear.

    Según este guión, el comandante de las tropas estadounidenses ocupantes del Sur de Corea y la autoridad de la capa militar títere surcoreana trazaron el llamado “plan de operaciones conjuntas para hacer frente a la provocación local”, cuyo contenido principal es que si el ejército títere enciende primero el fuego, cometería la guerra nuclear total con la movilización total de las tropas norteamericanas del territorio principal de EE.UU. y del Océano Pacífico.

    Muy inflados por el apoyo y la instigación de su amo gringo, los títeres surcoreanos hablan tanto del castigo a la supuesta “provocación” de la RPDC y traman sin vacilación el plan de destruir atrevidamente los sagrados monumentos a la eternidad y veneración a los líderes, símbolos de la máxima dignidad de la RPDC.

    La situación grave creada comprueba que EE.UU., que trasladó el centro estratégico para hegemonía mundial hacia la región de Asia-Pacífico, acarrea el nubarrón de guerra nuclear tomando la RPDC como primer blanco de ataque.

    Ahora la guerra nuclear en la Península Coreana reviste el significado no imaginario sino real.

    EE.UU. se vanagloria de su superioridad numérica de armas nucleares, pero no evitará el destino trágico de la polilla.

    La RPDC cuenta con los fuertes medios de ataque nuclear de alta precisión y los métodos de guerra nuclear a estilo coreano.

    Los títeres surcoreanos, que actúan sin juicio confiando en los paraguas de su amo, probarán la consecuencia del ataque nuclear si estalla la guerra RPDC-EE.UU.

    Frente a la situación crítica, la Comandancia Suprema del EPC tomó la decisión final de mostrar la voluntad de contramedida rotunda del ejército y pueblo de la RPDC con las acciones militares reales y dio a las fuerzas armadas de ataque de justicia la orden de entrar en el estado de guardia de combate no.1.

    Por encargo, el MINREX de la RPDC avisa oficialmente al CS de la ONU que debido a las maniobras de provocación de guerra nuclear de EE.UU. y los títeres surcoreanos se ha creado en la Península Coreana la inminente situación de guerra nuclear.

    El ejército y el pueblo de la RPDC, unidos compactamente en torno a la Comandancia Suprema, explotarán todo el poderío del Songun acumulado tanto y entran en la etapa final de la gran batalla decisiva antiyanqui para defender la soberanía del país y la dignidad de la nación.

KCNA