La Comandancia Suprema del Ejército Popular de Corea exhortó, a través de su declaración, a la humanidad progresista de todo el mundo, que se opone a la guerra y ama la paz, a levantarse como un solo hombre en la lucha contra la coacción y la arbitrariedad del imperialismo yanqui.

     Después de la segunda guerra mundial el imperialismo norteamericano se ha hecho primer enemigo común de la humanidad progresista por su agresión y dominación abiertas al mundo.

     El Presidente Kim Il Sung se refirió temprano a la necesidad de librar activamente la lucha antiimperialista y antiyanqui.

     En particular, el 6 de agosto del 60 (1971) de la Era Juche presentó una estrategia de la lucha antiimperialista y antiyanqui a modo de desmembrar al imperialismo yanqui, así que preparó la nueva bandera de la verificación de la independencia en el mundo.

     Las brutales maniobras de agresión e intervención del imperialismo yanqui se tornan cada día más recrudescentes tanto en la Península Coreana como por doquier del mundo, lo cual demuestra fehacientemente cuán justa es esta estrategia.

     Estados Unidos intensifica la intervención en los asuntos internos de China e participa abiertamente en los conflictos territorial y marítimo en la región del Sudeste Asiático.

     Perfecciona el sistema de defensa antimisil de la Europa contra Rusia, en tanto usa la región caucásea y Asia Central como trampolín para formar el cerco a las grandes potencias regionales.

     Están ubicadas todavía en la Europa occidental y austral las bases de las tropas agresoras del imperialismo norteamericano y hay las huellas sangrientas del imperio en la región del Golfo Pérsico, el Medio y Cercano Oriente y África.

     EE.UU. sigue de siglo en siglo las maniobras de bloqueo anticubano y conspiran incesantemente la conspiración de derrocamiento de los gobiernos progresistas latinoamericanos.

     La coacción y la arbitrariedad del imperio, que abuso hasta del Consejo de Seguridad de la ONU y otras organizaciones internacionales, demanda que la conciencia del mundo responda a la lucha del pueblo coreano por la independencia y la justicia y desplegar por doquier del mundo el sagrado combate contra la estrategia de hegemonía mundial del imperialismo yanqui.

     Es una equivocación si piensan en que las maniobras de provocación del imperialismo se limitarán sólo en la Península Coreana.

     Es la voluntad de la RPDC acabar para siempre con la época en que el imperio amenazaba y chantajeaba con las armas nucleares a otras naciones.

     La humanidad progresista amante de la justicia y la paz debe desmembrar por doquier del mundo al imperialismo junto con el ejército y el pueblo de Corea levantados en la batalla por defender su soberanía.

KCNA