El portavoz del Estado Mayor General del Ejército Popular de Corea hizo pública el día 4 la siguiente declaración:

   En la actualidad, se crea una situación tan crítica en la Península Coreana.

   Ayer, la escuadrilla de bombarderos estratégicos nucleares B-52 de las tropas yanquis despegada de la isla Guam apareció súbitamente en el cielo surcoreano y ejercitó el ataque nuclear a los supuestos blancos de la República Popular Democrática de Corea, y hoy día, las otras de cazabombarderos tipo Stealth F-22 despegadas del territorio principal de Japón y Okinawa, se emplazaron en la base de las fuerzas aéreas de Osan acechando la oportunidad de ataque sorpresivo.

   Por otra parte, los ultramodernos bombarderos estratégicos nucleares B-2, que salieron del territorio principal de EE.UU. aparecieron en el cielo del Mar Oeste de Corea y navegan en las aguas de los mares Oeste y Este de Corea los submarinos de proyectiles teledirigidos de propulsión nuclear y los destructores de proyectiles teledirigidos de las fuerzas navales yanquis, que se movían en aguas del Pacífico occidental.

   Dice que pronto se desplegarán en aguas de la Península Coreana portaaviones nucleares de propulsión nuclear, que partieron de aguas de Océano Índico o la costa occidental del territorio norteamericano.

   Al pie de la letra, el Sur de Corea y las aguas periféricas se convierten en una feria de armas mortíferas, o sea, de los medios de ataque nuclear de todo género y en el foco de la peligrosa guerra nuclear.

   Se desarrolla sin vacilación alguna como acción militar práctica la brutal política hostil anti-RPDC de EE.UU. tendente a violar la soberanía y el máximo interés de la RPDC y derrocar su régimen.

   Pasaron los años en este territorio en medio del persistente peligro de guerra, pero toda la extensión geográfica de la Península Coreana nunca había sometido a crisol de guerra nuclear como hoy.

   En tal circunstancia, llegó a la etapa incontenible la ira del ejército y el pueblo de la RPDC levantados en el enfrentamiento total de defensa de soberanía para prevenir la guerra nuclear impuesta por el imperio.

   Bajo la circunstancia de hoy, las personas del mundo, que aman la justicia y aprecian la conciencia, condenan unánimemente a EE.UU. que instigó al Consejo de Seguridad de la ONU a aprobar la “resolución de sanción” anti-RPDC y otros países que le obedecieron a ciegas y de manera vergonzosa, mientras alzan las voces preocupantes por la situación de la Península Coreana que se aproxima más al borde de la guerra.

   La situación creada está en vísperas de la guerra, cuya responsabilidad recae enteramente sobre la administración norteamericana de Casa Blanca y los belicistas de la capa militar del Pentágono que intentan violar la soberanía de la RPDC y derrumbar el régimen de ésta con su bandidesca teoría.

   De ahí, el Estado Mayor General del EPC, que se responsabiliza de las operaciones generales, tomará las fuertes contramedidas militares como nuestra Comandancia Suprema declaró con solemnidad al interior y el exterior del país.

   Ya hemos advertido a las actuales autoridades títeres y los gángsteres de la capa militar surcoreanos, que repiten los fracasos del traidor Lee Myung Bak, para que tengan bien presentes.

   Realmente, Kim Kwan Jin y otros maniacos de la capa militar títere son los defectuosos que no tienen siquiera un mínimo valor de ser el blanco de nuestras fuerzas armadas.

   La persistente y recrudescente política hostil anti-RPDC del imperio y su imprudente chantaje nuclear serán frustrados totalmente ante la férrea voluntad de los uniformados y civiles coreanos y los medios de ataque nuclear sofisticados pequeños, ligeros y diversificados a estilo coreano. Y avisamos oficialmente a la Casa Blanca y al Pentágono que las despiadadas operaciones de las fuerzas armadas coreanas ya están revisadas y firmadas finalmente.

   EE.UU. debe reflexionar ante la grave situación creada.

KCNA