Hace poco, el batallón químico no. 23 de las fuerzas terrestres de Estados Unidos, que se había retirado al territorio nacional en 2004, volvió a desplegarse en la división no.2 de las tropas norteamericanas ocupantes del Sur de Corea.

    El diario Rodong Sinmun, en un comentario individual de este sábado, lo califica de expresión de la artimaña criminal de EE.UU. de ejecutar la nueva guerra coreana usando todos los medios y métodos como guerra bioquímica, y continúa:

    La reubicación del batallón químico en suelo surcoreano bajo la grave situación actual de la Península Coreana evidencia que el imperio acelera en todos los aspectos los preparativos de la guerra de agresión a la República Popular Democrática de Corea.

    EE.UU. y los títeres surcoreanos plantean excusas para justificar la reubicación, pero esto no pasa de ser un sofisma para inducir en error la opinión pública interna y externa y encubrir su intento criminal de imponer desastres de la guerra nuclear y la bioquímica.

    El presente caso demuestra que EE.UU. es el violador flagrante de la norma internacional sobre la “prohibición de uso y la no proliferación de armas de exterminio masivo” en el mundo.

    Es indiscutible el uso de armas bioquímicas por parte de EE.UU. en el caso de que se desate la guerra nuclear en la Península Coreana.

    Cuando estalle la guerra, el ejército y el pueblo de la RPDC destruirán con el fuego implacable todos los medios enemigos, sea arma nuclear o la bioquímica.

KCNA