Estados Unidos y los títeres surcoreanos libran a partir del día 5 en alrededores de las islas Paekryong y Yonphyong en el Mar Oeste de Corea los ejercicios de artillería contra la República Popular Democrática de Corea.

    Desde el día 6, realizan en el mismo mar los ejercicios conjuntos antisubmarinos y a eso del día 10, intentan iniciar la maniobra naval conjunta en el Mar Este de Corea.

    Esas maniobras, que comenzaron tan pronto como terminaron los ejercicios “Key Resolve” y “Foal Eagle”, desmienten la propuesta de “diálogo” de EE.UU. exponiendo su intento de llevar a la guerra la situación actual.

    La táctica de doble rasero de EE.UU., que habla del “diálogo” por delante y detrás de la cortina realiza con frenesí los ejercicios bélicos y la distribución de los medios de ataque nuclear, deja conocer que el “diálogo” propuesto por ese país servirá para implementar a toda costa la política de aplastar a la RPDC.

    A pesar de eso, el imperio censura de continuo la demanda de la RPDC sobre el paro inmediato de las acciones militares que atentan su dignidad insistiendo sólo en la “desnuclearización” de la segunda.

    Esto es un acto bandidesco y contradictorio de los que están habituados al despotismo y arbitrariedades.

    Cualquier movimiento militar sospechoso de EE.UU. y los títeres surcoreanos hará más intransigente la reacción de la RPDC.

    Ahora, los militares que recibieron la orden de la comandancia del frente suroeste del Ejército Popular de Corea apuntan los nidos de agresión desde sus posiciones de ataque.

    Si los enemigos se mueven contra la RPDC, los militares del EPC aniquilarán a los agresores con el inmediato contraataque.

KCNA