El pueblo coreano ama y aprecia más que nadie la paz.

   La defensa de la paz es la invariable política exterior de la República Popular Democrática de Corea y el requisito indispensable que parte de los atributos de su régimen socialista.

    En la RPDC, las masas populares son dueñas del Estado y la sociedad y lo todo sirve para ellas. Ninguna clase o estrato tiene interés en la guerra.

    Anteriormente, el pueblo coreano ha sufrido tremendos desastres de guerra provocada por las fuerzas agresoras imperialistas.

    Desde la década de los 60 del siglo 19, EE.UU. procedió activamente a la agresión a Corea mandando su barco agresor “Sherman” y cometiendo otros casos de agresión y saqueo.

    Y en la primera mitad del siglo pasado, el imperialismo japonés sometió a la nación coreana a su yugo colonial por más de 40 años.

    Pocos años después de liberada la patria (en agosto de 1945), EE.UU. desató la guerra coreana de tres años (de junio de 1950 a julio de 1953).

    Durante varios decenios posbélicos, el pueblo coreano vive corriendo el peligro de guerra emanado de las acciones agresivas de las fuerzas imperialistas y por esta razón, anhela más que nadie la paz.

    La RPDC vino haciendo ingentes esfuerzos por lograr la paz, aspiración común de la humanidad.

    Hoy día, la construcción de un Estado próspero socialista en la RPDC demanda más que nunca el ambiente pacífico.

    La paz es la premisa para movilizar al máximo en el desarrollo de la sociedad el talento y la creatividad de los hombres y las potencialidades del país.

    Sin asegurar la paz, no se puede impulsar con éxito la construcción de Estado próspero ni garantizar la vida estable y feliz del pueblo.

    Es invariable la política exterior de la RPDC de amar y defender la paz.

KCNA