El portavoz del Comité Nacional Coreano por la Defensa de la Paz (CNCDP) hizo pública el día 29 la siguiente declaración:

    En estos días, gracias a las medidas iniciativas de la República Popular Democrática de Corea y a sus esfuerzos sinceros por el mejoramiento de las relaciones de ambas partes coreanas, la paz y estabilidad de la Península Coreana, se encamina al relajamiento la situación de esta región que se aproximaba al clímax de enfrentamiento.

    Pero, esta corriente de reconciliación y unidad enfrenta ahora graves desafíos debido a la brutal campaña de enfrentamiento y guerra nuclear anti-RPDC que arman Estados Unidos y los belicistas surcoreanos.

    El 27 de agosto, los agresores yanquis enviaron dos bombarderos estratégicos nucleares B-52H, estacionados en una base aérea del territorio norteamericano, al firmamento sobre el Sur de Corea para los ejercicios de ataque nuclear contra la RPDC y los desplegaron luego en la base de la isla Guam.

    Con anterioridad, por la noche del 15 de agosto y por la tarde del 21, al siguiente día del inicio de los ejercicios militares conjuntos “Ulji Freedom Guardian”, dos aviones de igual tipo sobrevolaron la isla Jik de la región surcoreana practicando el ataque nuclear contra la RPDC.

    La movilización de esos aviones, conocidos como uno de los 3 medios de ataque nuclear estratégico, que coincide con los “Ulji Freedom Guardian” en que participan enormes fuerzas armadas de EE.UU. y el Sur de Corea, constituye abierta amenaza nuclear contra la RPDC e imperdonable provocación que parte del siniestro intento de desencadenar a toda costa la guerra nuclear en la Península Coreana.

    Para colmo, los belicistas surcoreanos se suman a la ola conflictiva con la RPDC diciendo que “si se desata la guerra, deben ganarla sin falta” y “hay que mantenerse en la perfecta disposición”, lo cual genera escollos al difícilmente preparado diálogo íntercoreano.

    Esa conducta significa una burla intolerable a la RPDC que se esfuerza con paciencia por aliviar la tensión, y una locura anacrónica contraria a la aspiración de todos los coreanos y a la corriente de la época.

    ¿Cómo se puede mencionar el “diálogo”, la “paz verdadera” y la “estabilidad” realizando los ejercicios de guerra contra la contraparte de diálogo (RPDC) y movilizando hasta los bombarderos nucleares estratégicos?

    Resulta más absurdo todavía insistir en la “renuncia nuclear” amenazando y chantajeando con armas nucleares a la RPDC.

    La realidad demuestra claramente que los autores principales de agravación de la situación de la Península Coreana y de fomento del enfrentamiento son EE.UU. y los belicistas surcoreanos.

    Como ya hemos aclarado, nuestra paciencia también tiene límite.

    La paz, la estabilidad y el desarrollo de las relaciones íntercoreanas no se consiguen con los esfuerzos de una parte.

    El imperialismo norteamericano y los belicistas de la capa militar del Sur de Corea deben tener presente que tales provocaciones, que violan la soberanía de la RPDC y atentan sus máximos intereses, causarán un incidente irreparable.

    Ellos deben actuar con prudencia sin interpretar mal la paciencia y el autocontrol del ejército y el pueblo de la RPDC.

KCNA