En relación con que en estos días, la política hostil y las acciones de Estados Unidos contra la República Popular Democrática de Corea se tornan peligrosas hasta no más, el Comité de Defensa Nacional de la RPDC hizo pública el día 14 una declaración.

    El documento revela que EE.UU. es precisamente el que ha venido pisoteando atrevidamente la soberanía de la RPDC considerada como su vida, y el enemigo jurado que actúa absurdamente para destruir la idea y el régimen de la RPDC.

    En reflejo de la unánime voluntad del Partido del Trabajo de Corea, el Estado, el ejército y el pueblo, el CDN de la RPDC expuso al interior y al exterior la siguiente posición de principios:

    1. Antes de tardar por más tiempo, EE.UU. deberá tomar la decisión política de abandonar su política hostil anti-RPDC y todas las medidas concernientes.

    La política hostil anti-RPDC de EE.UU. es la más brutal encaminada a destruir la idea y el régimen de la RPDC con la democracia al estilo norteamericano y la economía de mercado y ocupar con las fuerzas militares agresivas toda la nación coreana y todo el territorio de Corea.

    Antes de afrontarse con las consecuencias catastróficas que se emanen su anacrónica política hostil anti-RPDC, sería mejor que abandone por sí mismo todas las medidas injustas.

    2. EE.UU. no debe portarse neciamente chismeando atrevidamente que la “renuncia primero de armas nucleares” es el “principio fundamental” de la política hostil anti-RPDC al tener un correcto criterio y posición en cuanto al disuasivo nuclear de la RPDC.

    EE.UU. debe saber correctamente que el disuasivo nuclear de la RPDC no es el medio de negocios y regateo a usarse para el diálogo y el mejoramiento de relaciones.

    Además no es el medio fantasmal que desaparece si el imperio no lo “reconoce” y existe si lo “reconoce”.

    El imperio estadounidense recurre a la llamada “estrategia de paciencia” deseando que la RPDC se mueva primero y cambie algo, pero tal resultado nunca le tocará a ese país norteamericano.

    Al contrario, la RPDC tiene la posición de esperar con paciencia hasta que entre en la Casa Blanca el dueño que tenga una normal visión y reflexión realistas.

    El imperio debe tener presente que mientras siga aferrándose a la amenaza y el chantaje nuclear, los uniformados y civiles de la RPDC lucharán de continuo por intensificar el disuasivo nuclear autodefensivo y tomarán sucesivamente las medidas adicionales para demostrar su poderío.

    3. EE.UU. deberá poner de inmediato fin a la campaña de “DDHH” anti-RPDC, iniciada como una parte de nueva política hostil a ésta.

    Se dice que sobre DDHH hay el poder estatal.

    Por lo tanto, también EE.UU. rechaza sin titubeo a las fuerzas que se oponen al Estado y dan peligro a su existencia y tiene mayor número de encarcelados en el mundo.

    Tampoco hacemos caridad ni tolerancia a las mínimas fuerzas malsanas que atentan la ideología y el régimen, optados por si mismo por el pueblo, dueño del poder.

     Sería mejor para EE.UU. limpiar primero su nariz antes de censurar a otros.

    Abandonar cuanto antes su vieja política hostil anti-RPDC y establecer la nueva política real será útil no solo para intereses nacionales de EE.UU. sino que también para la seguridad de su territorio propio.

    El imperio norteamericano debe apreciar serenamente la realidad y tomar la decisión política adecuada a la situación general.

KCNA