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Los tripulantes de la República Popular Democrática de Corea, que regresaron tras haber sido secuestrados en el Mar Oeste de Corea por los títeres surcoreanos, concedieron el día 29 en el Palacio Cultural del Pueblo una entrevista con medios nacionales y extranjeros.

    A la ocasión asistieron los periodistas de la rama de prensa e información de Corea y los corresponsales extranjeros.

    Hicieron uso de la palabra el capitán Rim Chun Su, el maquinista responsable Kim Chol y el tripulante Kim Thae Won del barco de la Empresa Pesquera de Ongjin.

    Ellos contaron sobre el curso de secuestro del barco y revelaron las barbaridades cometidas por los gángsteres militares surcoreanos contra el barco pesquero y sus tripulantes.

    A eso de las 2 de la tarde del 27 de marzo, nuestro barco salió de la comuna de Kumi del distrito de Ryongyon para capturar mariscos, recordaron los oradores y continuaron:

    Cuando navegábamos pescando, se hizo la noche y llegó la bruma densa.

    Durante el regreso al puerto, se rompió el acelerador del motor y quedó paralizado el eje de transmisión.

    Nos vimos obligados a parar el barco y comenzar la reparación.

    Cuando determinábamos la dirección usando la brújula luego de reparar el motor, apareció una lancha rápida de las fuerzas navales surcoreanas que corriendo a toda máquina se metió delante de nuestro barco y lo forzó a navegar hacia el sur.

    Luego ellos nos hicieron fuego amedrentador.

    Nosotros no pudimos obedecer sin resistir a los bandidos de las fuerzas marítimas surcoreanas.

    Para avisar nuestra posición al barco patrullero de nuestras fuerzas navales, agitamos el atado encendido hacia el norte.

    Poco después, se nos acercaron dos lanchas pequeñas más que comenzaron a bloquear nuestro barco.

    La primera lancha siguió impidiendo nuestra navegación usando el reflector y las otras dos se pegaron a ambos lados de nuestro barco llevándonos así al sur.

    Ya anocheció y se rompió otra vez nuestro motor.

    Entonces las lanchas sitiaron completamente nuestro barco y los enemigos comenzaron a tirar enganches de hierro y golpear con los palos de hierro a los pescadores norcoreanos.

    Por fin se desmayaron golpeados por palos de hierro de los bribones.

    Ellos volvieron en sí con las manos engrilladas y los ojos vendados en el muelle de la isla Paekryong.

    Los malvados militares surcoreanos les llevaron a un edificio y les preguntaron uno por uno la edad, el nombre, el empleo y la dirección, así como tantearon la voluntad de deserción de ellos.

    Los norcoreanos no respondieron a las preguntas de los enemigos y les demandaron devolver al regazo del Mariscal Kim Jong Un diciendo que ellos mismos son los pescadores.

    Entonces, los enemigos les apaciguaron diciendo que si ellos defeccionan les garantizarían todas las condiciones de vida.

    Sin embargo, ellos no se doblegaron ante la coacción y adormecimiento de los enemigos.

    A eso de las 2:00 del día 28 ellos regresaron al regazo de la patria.

    Rim Chun Su dijo que una vez repatriado llegó a saber que por las fuertes medidas de la patria la banda gangsteril del ejército títere surcoreano se vio obligada a devolverlos apresuradamente.

    Subrayó que eran nada más que unas horas, durante las cuales ellos mismos libraron el combate contra los enemigos superando los actos violentos y la obligación de deserción de los enemigos, pero experimentaron claramente que la banda títere son los tipejos perversos y viles.

    Dijo que a través de la experimentación sintió profundamente la verdad de que si cuenta con el Mariscal no habrá el temor y saldrá siempre victorioso aun en los nidos de los enemigos.

    Él juró glorificar nuestro país y nuestra patria cumpliendo las tareas revolucionarias con el vehemente odio a los enemigos que se desesperan para atentar la máxima dignidad y el régimen de la RPDC.

    Acto seguido, ellos respondieron a las preguntas de los reporteros.

    En el tiempo de la rueda de prensa se proyectó el video que revela las atrocidades de los gángsteres del ejército surcoreano.

KCNA