6152010Ahora la nación coreana desea con ansiedad que se abra la nueva fase trascendental del mejoramiento de relaciones íntercoreanas al ejecutarse la Declaración Conjunta Norte-Sur del 15 de Junio.

    Este documento, preparado el día 15 de junio del 89 (2000) de la Era Juche gracias al histórico encuentro en Pyongyang de los máximos dirigentes de ambas partes coreanas, es un gran programa común de reunificación de la nación y al mismo tiempo, un jalón para la reunificación independiente.

    Existen muchos obstáculos y dificultades en el camino de mejora de relaciones íntercoreanas pese a los esfuerzos activos y sinceros de la RPDC por ejecutar dicha declaración en que están aclarados el rumbo y los remedios para la reconciliación y la unidad nacionales y la reunificación independiente y pacífica.

    A las medidas de buena fe de la RPDC, las fuerzas anti-reunificación del Sur de Corea respondieron con obstaculizar la ejecución exitosa de la declaración íntercoreana.

    La banda traidora de Lee Myung Bak negó totalmente la Declaración Conjunta del 15 de Junio y rehúso persistentemente su ejecución durante su mandato diciendo que el “nuevo ‘gobierno’ no tiene el deber de ejecutar lo que ha acordado el ‘poder’ anterior”.

    Difamó siniestramente esa declaración, presentó la “política sobre el Norte” de carácter conflictivo anti-reunificación como la “desnuclearización, la apertura y 3 mil dólares” y actuó frenéticamente para imponer la calamidad nuclear a la nación coreana en connivencia con las fuerzas foráneas.

    Como resultado, no se efectuaron los actos conjuntos de reunificación entre ambas partes coreanas, quedó frustrado el turismo al monte Kumgang y se interrumpieron completamente todos los contactos, diálogos, intercambio y cooperación entre el Norte y el Sur.

    Los crímenes antinacionales y anti-reunificación del “gobierno” de Park Geun-hye superan a los cometidos por el “poder” de Lee.

    Tan pronto como tomara el “sillón presidencial”, Park, que cuando era candidata a “presidenta”, acaparó la atención por haber prometido “reconocer” la declaración conjunta Norte-Sur, expuso su naturaleza conflictiva jurando “hacer frente rotundo a las provocaciones del Norte con la cooperación Sur de Corea-EE.UU.”.

    Realmente, se torna más brutal que nunca en el Sur de Corea la campaña de confrontación fratricida, a saber, los entrenamientos militares conjuntos con EE.UU. tales como “Key Resolve”, “Foal Eagle” y “Ulji Freedom Guardian”.

    Hizo todo lo posible para echar a perder sistemática y totalmente los valiosos frutos del 15 de Junio y llevó a la ruptura las conversaciones de autoridades íntercoreanas preparadas con muchos trabajos.

    Trató de restar el significado histórico de la Cumbre Norte-Sur con la locura de publicar hasta la nota de diálogo de esta cumbre y no vaciló en tachar los artículos relativos con la Declaración del 4 de Octubre en el llamado “2º plan básico de desarrollo de relaciones Sur-Norte de Corea”.

    Las relaciones íntercoreanas están estancadas en el clima de enfrentamiento y guerra debido a los simulacros de guerra de agresión que desarrollan los títeres surcoreanos junto con las fuerzas extranjeras, el lanzamiento de volantes anti-RPDC por conducto de las escorias humanas, la calumnia imprudente de los medios conservadores y el pillaje marítimo de los belicistas de la capa militar.

    Todos los hechos demuestran que es imposible esperar la ejecución exitosa de la declaración conjunta íntercoreana ni la reconciliación ni la unidad nacional mientras existen en el interior de la nación las fuerzas anti-reunificación que no desean el alivio de tensión de la Península Coreana ni el mejoramiento de relaciones entre Norte y Sur.

    Para continuar la época de reunificación del 15 de junio y lograr la reintegración independiente, la paz y la prosperidad, toda la nación coreana debe unirse monolíticamente bajo el ideal de “Entre nosotros, los connacionales” y frustrar tajantemente las tentativas de las fuerzas anti-reunificación.

KCNA