El jefe de la delegación norteña a las conversaciones de trabajo Norte-Sur de Corea sobre la participación de la parte Norte en los XVII Juegos Asiáticos hizo pública el día 19 una declaración con respecto a que fueron fracasadas las conversaciones de trabajo Norte-Sur, efectuadas el pasado día 17 en Phanmunjom, debido a las groseras estorbas de las autoridades surcoreanas, y que ahora la parte Sur recurre con frenesí a la campaña intrigante tergiversando la verdad.

    La nota expresa indignación por la actitud de las autoridades surcoreanas que inducen en error la opinión pública a fin de eludir la culpabilidad de haber roto la presente cita y vuelve a aclarar en detalles todo el proceso de la cita:

    Gracias a la posición cooperativa de ambas partes, las conversaciones de la mañana transcurrieron sin complicaciones en un ambiente cordial.

    La parte Norte trató de sentarse a la mesa a las dos de la tarde, tiempo fijado para la cita de la tarde. Pero, la parte Sur nos exigió a esperar un rato diciendo que no había recibido todavía la orden de Seúl.

    Así, las conversaciones de la tarde empezaron 2 horas y 15 minutos más tarde. Entonces, los delegados de la parte sur estaban muy precipitados con caras enrojecidas.

    Tan pronto como se sentaran a la mesa sin decir ni una palabra de perdón por su retardo, todos los miembros inferiores al delegado-jefe de la parte Sur censuraron nuestra propuesta insistiendo en las “costumbres internacionales” y “normas de juegos asiáticos”.

    La parte Sur revocó todas sus palabras dichas por la mañana y cuestionó provocativamente una tras otra nuestras propuestas.

    Nos insultó intolerablemente hablando del “principio de cargas propias” en cuanto a los gastos de que no hemos hablado ni una palabra.

    La parte Norte reprochó fuertemente la injusta actitud de la parte Sur y urgió a discutir con sinceridad los temas explicando de nuevo nuestras propuestas.

    Pero, los delegados surcoreanos alzaron las voces a porfía como si quisieran escucharlo en Chongwadae en Seúl. Entonces, no se podía distinguir quién era el delegado-jefe y quienes eran los delegados.

    Por no haber podido continuar por más tiempo las conversaciones, nuestra parte advirtió severa y reiteradamente la actitud de la parte Sur que llevaba a la ruptura la cita, pero, los delegados surcoreanos actuaron más descortés y provocativamente.

    Por fin, las conversaciones de la tarde se interrumpieron en menos de 30 minutos sin discutir nada de la agenda.

    Todo esto insinúa que después de terminada la reunión de la mañana los delegados de la parte Sur hayan recibido la orden de Chongwadae de revolcar todas las propuestas de la parte Norte.

    Esta vez, se reveló claramente que la “confianza” de que hablan tanto las autoridades surcoreanas es mentirosa y ellas no tienen ninguna voluntad de hacer el diálogo Norte-Sur y mejorar las relaciones con la parte connacional.

    Todo el proceso de la presente cita muestra que a las autoridades surcoreanas no les gustan la participación de grupo de jugadores e hinchas de la RPDC en los juegos asiáticos y que ellas actúan denigrando e incitando a ésta para impedir la participación de la RPDC en los juegos.

    Aunque la parte Sur habla de las “costumbres internacionales”, ella misma es el autor de la violación de las costumbres internacionales y normas de juegos asiáticos.

    ¿Hay costumbres internacionales y normas de juegos asiáticos que limitan la dimensión del grupo de jugadores e hinchas y no permiten llevar a su gusto la bandera nacional definiendo su tamaño?

    Si actúa según las costumbres internacionales, terminará con avisar sólo a la parte sureña la voluntad de participación del grupo de jugadores como otros países y no hay la necesidad de reunirse entre el Norte y el Sur de Corea.

    La conducta de las autoridades surcoreanas de imputar a la RPDC hasta la responsabilidad del fracaso de las conversaciones insultándonos con el asunto de gastos de alguien de que no habíamos pronunciado ni una palabra, muestra claramente el espíritu de viles negociantes que cuentan lo todo con el dinero y la bajeza de corruptores y traidores a la nación que calculan su interés hasta en el noble espíritu de unidad nacional y las actividades de deporte y cultura.

    Las autoridades surcoreanas no pueden liberarse de la responsabilidad de haber llevado intencionalmente al fracaso las conversaciones y deben unirse ahora mismo a la demanda de la opinión pública, la aspiración de la nación y la corriente de la situación abandonando el estrecho prejuicio a los connacionales y el modo de pensamiento y la concepción de la vieja época de la confrontación.

    Como ya hemos declarado, la participación o no del grupo de jugadores e hinchas de la RPDC en los XVII Juegos Asiáticos depende enteramente de la actitud de las autoridades surcoreanas.

KCNA