En su declaración fechada 27, el portavoz del Departamento de Política del Comité de Defensa Nacional de la República Popular Democrática de Corea apunta que Park Geun-hye es la primera causa raíz que empeora las relaciones íntercoreanas y fomenta la desgracia y confrontación entre ambas partes coreanas, y continúa:

    Eso se ha comprobado en los disparates dichos por ella en su reciente estancia en Estados Unidos, de los cuales se monta en cólera toda la nación coreana.

    Park chismeó que la RPDC es el “único Estado criminal que ha ejecutado en el siglo 21 la prueba nuclear”, las armas nucleares de ella constituyen la “amenaza más grande” para la paz de la Península Coreana y el resto del Nordeste Asiático y sus actividades nucleares significan la “negativa total” al Tratado de No Proliferación (TNP).

    Park Geun-hye debe saber bien que la misión del disuasivo nuclear de la RPDC reside en acabar con la creciente amenaza y chantaje nucleares de EE.UU. y exterminar al imperialismo norteamericano deseoso de ocupar todo el territorio coreano y a los vendepatrias de versión moderna como ella que trae sólo la vergüenza y tragedia de la nación siendo satélite del imperio.

    Por lo tanto, no habría otra acción tan absurda que tratar de eliminar el disuasivo nuclear empuñado con firmeza por el ejército y el pueblo de la RPDC.

    La naturaleza de Park se ha expuesto en la palestra de la ONU donde ella cuestionó obstinadamente el “problema de DDHH” de la RPDC.

    Diciendo que el “problema de DDHH del Norte de Corea” es la cuestión a que presta mayor atención y se preocupa la sociedad internacional, ella se atrevió a decir que la RPDC debe ejecutar los “artículos recomendados” del Consejo de DDHH de la ONU.

    Para colmo, dijo que instaurará en el Sur de Corea hasta la “Oficina de DDHH del Norte de Corea”.

    Desde el principio, la RPDC no ha reconocido ninguna “resolución” de la ONU convertida en la herramienta de votación de EE.UU. y sus satélites.

    Si la ONU quiere ser fiel a su misión, aunque tardíamente, y está interesada en la mejora de la situación de DDHH, debe enfrascarse en transformar primero la sociedad surcoreana, convertida en el infierno de seres humanos y en la tierra de peor violación de DDHH debido a la política antipopular y la dictadura fascista de “Yusin” (renovación) de versión moderna, y la sociedad norteamericana idéntica a aquélla.

    Park debe instalar la “oficina de DDHH del Sur de Corea”, en lugar de “la del Norte de Corea”, y aceptar el socialismo al estilo de la RPDC centrado en el hombre, el más ventajoso del mundo, para que el suelo surcoreano no se haga la tierra de suicidios.

    En su fiebre de enfrentamiento fratricida, Park no vaciló en defender en el escenario de la ONU a las escorias humanas, que fueron eliminadas de la lista de seres humanos, describiéndolas como “ciudadanos que salieron del Norte de Corea”.

    Ella intenta conseguir algo cifrando alguna esperanza en esa chusma que dejó de ser humanos hace mucho tiempo, lo cual causa las denuncias de todos los compatriotas.

    Al referirse al desmantelamiento del muro de Berlín, ella expuso abiertamente su arraigado intento de lograr la “unificación mediante la absorción”.

    Si ella desea tanto el “desmantelamiento de muro”, debe tomar primero la valiente decisión de eliminar la muralla de hormigón armado construida por su padre y sus satélites para dividir en dos partes el territorio nacional.

    Esta vez, Park demostró por sí sola su atributo de vendepatria de versión moderna y traidora más connotada

    El ejército y el pueblo de la República Popular Democrática de Corea sacan la conclusión de que hay que liquidar tajantemente a los traidores como Park para el mejoramiento de relaciones Norte-Sur y para la paz y estabilidad de la nación.

    Park ya está condenada al fin trágico.

KCNA