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La selección de la República Popular Democrática de Corea llegó el día 5 por vía aérea a esta capital junto con la delegación del Comité Olímpico de la RPDC tras participar en los XVII Juegos Asiáticos.

En esta cita deportiva, los deportistas obtuvieron 36 medallas incluidas 11 de oro.

Al llegar el avión al aeropuerto, los habitantes les dieron una calurosa bienvenida.

Figuraban allí Hyon Yong Chol, Kim Ki Nam, Choe Thae Bok, Choe Ryong Hae, Kim Yang Gon, Kim Phyong Hae, Ro Tu Chol, el vicepremier Kim Yong Jin, el secretario jefe del Comité del PTC en la Ciudad de Pyongyang, Kim Su Gil, los generales del Ejército Popular de Corea Ryom Chol Song, O Kum Chol y Ri Jong Mu, los presidentes de las asociaciones por disciplinas participantes en los Juegos Asiáticos, los funcionarios directivos de las entidades de patrocinio y otros funcionarios.

También los deportistas, trabajadores y familiares de los jugadores felicitaron los éxitos de los jugadores obsequiándoles collares y ramos de flores.

Los deportistas rindieron sublime homenaje al Presidente Kim Il Sung y el Dirigente Kim Jong Il ante sus retratos con amplia sonrisa.

A lo largo de las avenidas de decenas de ríes desde la entrada del barrio Ryonmot hasta la encrucijada de Ryonghung y las avenidas de Kumsong, Chilsongmun y Changjon, los jugadores fueron objeto de calurosa bienvenida por parte de los ciudadanos de Pyongyang que salieron con banderines nacionales y ramos de flores en sus manos.

Las jugadoras de fútbol compartieron la alegría del encuentro con los ciudadanos capitalinos.

Innumerables jóvenes, estudiantes y trabajadores dieron la cordial acogida a las jugadoras que glorificaron la dignidad de la patria con su destacada capacidad de fútbol, agitando ramos de flores y bailando con júbilo.

Llegó a clímax la acogida de las masas cuando llegaron a la avenida cerca de la Estatua de Chollima, la avenida de Changjon y la Plaza Kim Il Sung.

Los jugadores rindieron homenaje al Presidente Kim Il Sung y el Dirigente Kim Jong Il tras depositar cesto y ramos de flores ante sus estatuas de bronce erguidas en la colina Mansu.

KCNA