Las autoridades surcoreanas no deben romper el clima de diálogo Norte-Sur, difícilmente preparado, instigando a las escorias humanas a los actos en busca de enfrentamiento fratricida como lanzamiento de volantes de contenido anti-RPDC.

Así dijo el oficial del Ministerio de Seguridad del Pueblo, Hong Chol Jin, y prosiguió:

Las autoridades surcoreanas dicen que dicha forma de guerra psicológica es un “acto autónomo de entidad civil”, “libertad de expresión” y “derecho constitucional”.

Estos embustes no pasan de ser un pretexto para tolerar el lanzamiento de volantes.

En contraste, el 28 de octubre, en Jongrogu de Seúl, Sur de Corea, los policías detuvieron a las entidades civiles que intentaban lanzar hacia Chongwadae un globo de volantes en demanda de la institución de ley especial sobre el incidente del siniestrado ferry “Sewol”.

El 31 de octubre, en Maphogu de la misma ciudad la policía inició la persecución a los que tiraron miles de volantes de denuncia a las autoridades.

Esos hechos significan una burla a los sinceros esfuerzos de la RPDC por el diálogo.

Como se ha indicado en la declaración del Comité por la Reunificación Pacífica de la Patria fechada el primero de noviembre, el lanzamiento de volantes es imperdonable provocación a la RPDC y crimen de guerra que viola el derecho y orden internacionales.

Si las autoridades surcoreanas no abandonan su postura conflictiva y anti-reunificación, serán castigadas por las fuerzas armadas revolucionarias de la RPDC que declararon no sólo el ataque contra los globos que transportan volantes sino también el golpe contra el bastión de los que lo hacen y las fuerzas que los controlan por detrás.

KCNA