KCNA, Sur de Corea

Para algunos, Bielorrusia es la Corea del Norte de Europa; para otros, Corea del Sur es el 51º estado de EEUU

Ri Kyong Ju, diputada de la Asamblea Popular del Distrito de Mangyongdae, de la ciudad de Pyongyang, publicó el siguiente artículo que se ha hecho eco la Agencia Central de Noticias de Corea:

Maldiciones que merecen castigo divino

«Channel A», infame medio ofensivo del Sur de Corea, el pasado 6 de junio escupió basura, incitando al enfrentamiento con los compatriotas en el Norte.

Ese medio reportó que Bielorrusia se ganó el apodo del «Norte de Corea en Europa», en referencia a la situación en ese país, diciendo que allí suceden hechos que habrían podido ocurrir en el «Norte de Corea» y que el largo mandato de 27 años de Lukashenko es igual que la «dictadura» norcoreana. Así fomentó la hostilidad a la parte connacional, poniendo injustamente en nuestra parte el enfoque de la crítica.

Se puede decir que esa maldición se merece el castigo divino.

Hay un dicho que dice que el lobo anhela ovejas incluso en su último suspiro.

Parece que para los fanáticos por la confrontación fratricida, los sucesos de un país muy lejano a la Península Coreana sirven de materia de censura contra la parte connacional.

Es una locura tan vil que despierta la desilusión, aversión y cólera.

Entonces, les pregunto a los periodistas y otra chusma de «Channel A»: ¿qué dirían si alguien califica al Sur de Corea como «51º estado de EE.UU.», al estilo del improperio de que Bielorrusia es el «Norte de Corea en Europa»?

No tendrán nada que decir si otro afirma, en tono irónico, que es una realidad irrefutable el hecho de que en el Sur de Corea acontecen las cosas más horribles que en cualquier otro país del mundo, con su corrupción, violación sexual y otros delitos que se reportan.

Ese medio es una cepa más nociva que el coronavirus, que enturbia el oído de la humanidad con sus rutinarios embustes y demagogias.

La sociedad surcoreana es verdaderamente un basurero, ya que alberga escorias humanas que se dedican a divulgar injurias a todo el mundo, lejos de su misión inherente como prensa de impartir hechos y verdad.

Las autoridades surcoreanas no entran en razón, pese a nuestra advertencia de que controlaran con rigor los indisciplinados medios conservadores.

«Channel A» fue condenado ya a la pena de muerte por nuestro pueblo debido a su crimen de haberse mostrado más entusiasta que otros medios conservadores del Sur de Corea en la demagogia anti-RPDC.

Le hace falta saber que toda transgresión trae consigo un castigo.

Esas malas lenguas de la camarilla de conservadores no podrán escapar al castigo.

Dejar una respuesta