COVID-19, MINREX, USA

No se debe abusar de la «ayuda humanitaria» con fines políticos siniestros

Ahora el mundo está enfrentándose con las serias dificultades económicas acarreadas por la pandemia causada por el virus maligno.

Según la información del Fondo Monetario Internacional, el estado económico de la mayoría de los países se está agravando con la mayor velocidad en las últimas decenas de años y el porcentaje de crecimiento de la economía mundial se verá disminuido en 4,4%.

El problema consiste en la aparición de las actividades que intentan abusar de esas desgracias y los dolores para realizar malsanos objetivos políticos, las cuales provocan grandes preocupaciones a la sociedad internacional.

 

Recientemente un periódico del algún país reveló el carácter reaccionario de la “asistencia” y la “ayuda humanitaria” de los EE.UU. diciendo que “los EE.UU. permiten el mantenimiento en el poder, por mucho tiempo, a los gobernantes de los países obedientes y los ayudan, pero en caso contrario derrocan el régimen sin vacilación.”

Estos comentarios pueden ser completamente aclarados por las leyes internas de los Estados Unidos, de su propia elaboración.

En la “Ley de la Asistencia Exterior” de los EE.UU., de 1961, modificada y adicionada, está estipulado claramente que cualquier ayuda a otros países tiene que subordinarse estrictamente a la política exterior de los EE.UU.

El artículo 498 de esta Ley se prohíbe cualquier ayuda a los países que no han llegado a las “normas de derechos humanos” establecidos por los EE.UU. y el artículo 620 no permite la ayuda a los estados comunistas que no comparten la ideología y el ideal con los EE.UU.

En la “Ley de la Seguridad Mutua” fabricada en la década de 1950 los  EE.UU. insertaron el artículo que dice que los EE.UU. no deben ofrecer ninguna asistencia a otros países si esa asistencia no sirve de ayuda para la materialización de la política exterior de los EE.UU.

Esto demuestra claramente cuál es el objetivo de la “asistencia” que preconizan los EE.UU.

Realmente muchos países experimentaron el sabor amargo tras haber depositado muchas esperanzas en la “asistencia” y “la ayuda humanitaria” de los EE.UU.

Los EE.UU. llevaron a cabo de manera arbitraria una operación militar sin el permiso del gobierno de Pakistán en 2011 y suspendieron durante 1 año la ayuda militar y económica con el pretexto de que los pakistaníes protestaron por ello y en 2014, con respecto al arresto del gobierno de Pakistán a un sujeto antigubernamental, amenazaron diciendo que reducirían la ayuda de 33,000,000US$ cuestionándolo como la “violación de los derechos humanos”.

También redujeron 1,000,000,000 US$ del fondo de ayuda para las autoridades de Afganistán por no haber obedecido a las exigencias de los EE.UU. de implementar el acuerdo de paz con los Talibán.

En 2011 los EE.UU. tomando como pretexto el “problema de derechos humanos” suspendieron la ayuda humanitaria a un país del Medio Oriente y el año siguiente incitaron abiertamente la guerra civil en Siria diciendo que si las fuerzas antigubernamentales de Siria logran su objetivo los EE.UU. están preparados  para ofrecer  la “ayuda humanitaria” al pueblo de Siria.

En 2018 los EE.UU. congelaron 125,000,000 US$ de 346,000,000 US$ de la ayuda humanitaria que cada año donaban a la ONU por la protección de los refugiados de Palestina cuando el gobierno de Palestina negó la conversación de paz con Israel.

Con respecto a esto, un funcionario de la Liga de los Estados Árabes expresó grandes preocupaciones diciendo que esto constituye una amenaza al problema de los refugiados, fundamento del problema del Medio Oriente.

 

Los EE.UU. también maniobraron vilmente para incorporar a Camboya a los actos contra China, diciendo que en caso de que el gobierno de Camboya no tome medidas eficaces en sintonía con EE.UU, en los asuntos de seguridad de la región, como el asunto del Mar del Sur de China no podrán ofrecer la ayuda ya prometida de 82,000,000 US$.

Estos datos no pasan de ser una mínima parte de muchos datos que revelan la verdadera naturaleza de la “ayuda humanitaria” de la cual EE.UU. tanto propagan.

Actualmente la prensa mundial denuncia que la “ayuda humanitaria” de los EE.UU. no pasa de ser más que un instrumento para subordinar política y económicamente a otros países críticos a los EE.UU. por lo que tiran unos miserables “dineritos de ayuda” y arrebatan fondos de decenas de veces mayores de los que invierten.

Los analistas de los asuntos internacionales evalúan que el “problema de derechos humanos”, que los EE.UU. hablan tanto cada vez que abordan el asunto de la “ayuda humanitaria”, no es más que un pretexto en su esencia para realizar la intervención en los asuntos internos de otros países.

Esto demuestra sobradamente que el propósito de los EE.UU., que relacionan la “ayuda humanitaria” con el “problema de derechos humanos”, consiste en legitimar la presión a los países soberanos y llevar a cabo sus malsanas intenciones políticas.

Policías matan a Daniel Prude aplicándole la bolsa en plena calle, septiembre de 2020

Actualmente en los EE.UU. la cifra de los contagiados causados por la crisis del COVID-19 llegó a más de 34.700.000 y la de los fallecidos a más de 620.000 y por eso las gentes sufren grandes desesperaciones y dolores y la sociedad de los EE.UU. se hunde en un mayor caos y desorden debido a que se propagan todo tipo de males sociales del carácter norteamericano, tales como el crimen con armas de fuego, el crimen de odio y la discriminación racial.

Familia desahuciada en Phoenix, Arizona

Por eso la sociedad internacional se burla diciendo que será bueno que los EE.UU. reciban primero la ayuda internacional para liquidar las consecuencias de la tragedia humanitaria que ha causado el fallecimiento de cientos de miles por las insuficientes medidas frente a la pandemia maligna y acabar con todos los males sociales como el crimen con armas de fuego y la discriminación racial antes de plantear la “ayuda humanitaria”.

La ayuda humanitaria no debe ser abusada en ningún caso para los malos propósitos políticos.

Kang Hyon Chol, investigador superior de la Asociación para la Promoción del Internacional Intercambio Económico y Tecnológico

Dejar una respuesta