GEIJ, MINREX, USA

Las maniobras neocolonialistas tienen que ser rechazadas rotundamente

Aunque transcurrió mucho tiempo desde que se acabó el fascismo que intentaba esclavizar a la entera humanidad del mundo y que los pueblos de los países coloniales que habían sido subordinados a las potencias del Occidente gritaron los vítores por la liberación nacional, muchos pueblos del mundo todavía sufren los dolores de la agresión, subyugación, explotación y opresión.

Eso se debe a que en todas las partes del mundo se perpetran más abiertamente las maniobras neocolonialistas de los Estados selectos que persiguen subordinar, tanto política, económica como militarmente, por completo a los países en vías del desarrollo y arrebatar enormes riquezas.

Un especialista en los asuntos internacionales de Bulgaria evaluó en su comentario que aunque los países de Europa Occidental, metrópolis de las colonias en el tiempo pasado inventan imágenes como si hoy en día las relaciones colonialistas hubieran sido erradicadas, en realidad fortalecen su influencia mediante los métodos del soborno de las clases privilegiadas de los países que eran colonias, la fabricación del golpe de Estado, la ayuda a las fuerzas separatistas y el fomento del desorden e inquietud, entre otros y siguen la cruel explotación.

Un periódico de Nicaragua también condenó y rechazó categóricamente los actos de los países del Occidente que persiguen derrocar el gobierno de los países progresistas y echarles manganas de subyugación revelando que bajo la manipulación del Occidente muchos organismos no gubernamentales penetran en los países en vía de desarrollo y se entregan al fomento de la desconfianza y confrontación de la sociedad y la despolitización del Estado y liquidación del movimiento socialista con el pretexto de la “reducción de la capa pobre”, el fortalecimiento del “valor de la democracia” y los “derechos humanos”, entre otros.

La toma del poder de dominación política mediante el método de derrocar el gobierno de los países en vía del desarrollo y fabricar el gobierno títere obediente constituye uno de los métodos principales que los Estados selectos utilizan para la realización de su política neocolonialista.

Ellos con el objetivo de realizar el neocolonialismo y el privilegio, condiciones indispensables para la explotación y saqueo, despliegan a gran escala la intervención en los asuntos internos de los países soberanos y los actos de la violación de la soberanía haciendo hincapié en la “democracia” y los “derechos humanos” y utilizan como instrumento del golpe de Estado y la realización del complot antigubernamental a las diversas organizaciones no gubernamentales y entidades de la ayuda humanitaria.

Estos sirvientes políticos no identificados que se infiltran en los países en vías del desarrollo, con el vistoso rótulo de los “derechos humanos” y la “justicia”, preparan a los Estados selectos condiciones favorables para su intervención y agresión, propagando a gran escala las falsas opiniones públicas que incitan la desconfianza y choque entre el Estado y el pueblo y la concepción del valor del estilo del Occidente y su cultura que paralizan la conciencia de la independencia antiimperialista de los pueblos y acarreando la extrema desestabilidad sociopolítica y disturbios.

Los disturbios antigubernamentales que se produjeron recientemente en muchos países del mundo y los actos de la intervención en los asuntos internos que se perpetran aprovechándose de esos disturbios sirven de una prueba viva que muestra que los Estados selectos promueven de modo intencional y planificado el complot del derrocamiento del gobierno de los países soberanos y la astucia y crueldad de su método y de su proceso de ejecución.

El carácter reaccionario de esos actos de los Estados selectos consiste en que tales actos no solo terminan con un simple cambio del gobierno, sino que obligan a los pueblos a la constante desgracia, dolor y el destino del esclavo de la versión moderna al impedir el desarrollo progresista del Estado y la entera sociedad y arrebatar por completo los derechos económicos de ese país.

Justo la soberanía es la vida del pueblo, que con nada se puede cambiar y la riqueza de la patria, que se debe defender de generación en generación.

Todos los países del mundo que se oponen a las intervenciones y agresiones de las fuerzas exteriores deben rechazar resueltamente las maniobras neocolonialistas de algunos Estados selectos y esforzarse activamente por lograr el desarrollo independiente y la prosperidad del mundo con las fuerzas unidas.

Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea

  1. martin pereda

    Sabias palabras, firmes convicciones de que hay que luchar contra el imperialismo en sus nuevas formas de engaño. Pero cuan de podridos están los gobiernos de medio mundo que se dejan engañar con falsas promesas de los neo-colonialistas. Mucho han de sufrir los pueblos antes de alcanzad su verdadera liberta e independencia.

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