Japon, MINREX

El chovinismo nacional causa vicios y depravaciones

El estado lamentable de los derechos humanos en Japón, en que se propagan los actos de explotación de la mano de obra de los trabajadores extranjeros bajo el pretexto del “sistema de aprendizaje de los trabajadores extranjeros” está causando críticas de la sociedad internacional.

La reducción de la mano de obra causada por la baja de la tasa de natalidad y el aumento del porcentaje de personas de edad avanzada en la población constituye un serio problema social en Japón.

El gobierno japonés estableció el “sistema de aprendizaje de los trabajadores extranjeros” con la siniestra intención de utilizar a los trabajadores extranjeros en el país como una medida para compensar la disminución de la mano de obra. Y lo ha propagado como una “contribución internacional” que tiene como objetivo la promoción de la cooperación internacional que posibilite la transferencia de tecnologías a las patrias de los trabajadores extranjeros a través de ellos, los cuales cursan el apropiado aprendizaje y el entrenamiento de talentos en las empresas correspondientes que los reciben.

Los practicantes extranjeros fueron tentados a trabajar en Japón por las predicaciones lujosas y agradables a sus oídos. Desde 2011, el número de practicantes extranjeros mostró una tendencia de aumento anual y hoy el número total llega a más de 410,000. Pero lo que también se incrementa es el número de los practicantes que se huyen de sus puestos de trabajo.

Los trabajadores extranjeros están siendo despedidos de forma injusta sin recibir ningún examen médico o recompensas, aunque son forzados a trabajar 100 horas extras a cada mes y realizar trabajos peligrosos sin medidas de seguridad. Este tipo de violación de derechos humanos se ha convertido en algo diario en Japón.

El hecho de que los serios problemas de derechos humanos y discriminación contra los extranjeros siguen ocurriendo uno tras otro en Japón es consecuencia de la mala administración del gobierno nipón que se autodenomina “país avanzado en los derechos humanos”, a pesar de que tiene serios problemas internos de vicio y depravación.

El chovinismo japonés está siendo criticado por el mundo entero. Tal es el grado de las críticas que Japón ocuparía el último lugar en la implementación de las políticas que prohíben xenofobia, de acuerdo con el índice de la política de integración de inmigración que publica el Comité de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de Discriminación Racial.

A pesar de que Japón tiene la obligación de abolir el chovinismo nacional desde el punto de vista del Derecho Internacional por haber aceptado la Carta de la ONU en diciembre de 1956 y firmado en el documento de Estatutos Internacionales sobre los Derechos Humanos a finales de la década de 1970 está cometiendo una violación flagrante de tales obligaciones.

Los analistas atribuyen las causas de la intensificación del chovinismo nacional nipón a los siguientes factores: el hecho de que la política de chovinismo nacional institucionalizado se ha convertido en la corriente principal de las capas dominantes reaccionarias de Japón, la constante fricción con sus vecinos y la instigación abierta a la discriminación racial de los políticos japoneses y una insuficiente legislación referente a los problemas de racismo, discriminación racial y exclusión.

Japón tiene que prestar atención a las voces de la sociedad internacional, sentir una gran responsabilidad por el estado real de racismo de versión moderna, discriminación racial y exclusión de extranjeros y tomar medidas inmediatas.

Cha Hye Kyong

Investigadora del Instituto de Estudio sobre Japón del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea

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