GEIJ, MINREX

La obtención de ganancias monopolistas, la exportación de grandes capitales y la expansión a ultramar son la estrategia de EEUU y Occidente

Ejercicio de la OTAN en Letonia

En la 55ª sesión de la Asamblea General de la ONU se adoptó la resolución de fijar el 21 de septiembre como Día Internacional de la Paz y se exhortó a que todos los países colaboraran con la ONU por poner fin a la guerra a escala mundial.

Sin embargo, es una verdad comprobada por la pasada historia que no se puede poner fin a la guerra que amenaza la existencia de la humanidad con solo el mejoramiento de la conciencia antibélica y apelaciones y que no se puede llegar a la paz sin acabar con la raíz de la guerra.

Entonces, ¿quién es el autor principal de la guerra que lleva al mundo entero a la ruina?

Son EE.UU. y los países occidentales que amenazan y perturban seriamente la paz y seguridad del mundo tomando la intervención y la guerra de agresión contra los países soberanos como su importante medio de la realización de la dominación y modo de existencia.

La obtención de altas ganancias monopolista, la exportación de capitales de gran escala y la expansión a ultramar constituyen la estrategia indispensable de EE.UU. y de los países occidentales, operados y sostenidos por gigantes capitales monopolistas, así como sus víctimas son los países en vía de desarrollo que tienen inagotables manos de obra y recursos.

EE.UU. y el occidente perturban la paz entregándose a las intervenciones en los asuntos internos y agresiones militares contra los países soberanos. Ellos persiguen el objetivo de establecer el sistema de dominación política y militar y evadir la crisis y depresión económica inveterada, satisfaciendo a los gigantes capitales monopolistas.

El mercado de los gigantes monopolios militares que forman la corriente principal en los capitales monopolistas es precisamente los campos de guerra.

Cuando el territorio entero de los Estados soberanos se convierte en el terreno baldío y todos sus habitantes inocentes caen derramando sangre, las compañías monopolistas militares, que recibieron la lluvia de oro con la venta masiva de materiales militares, se entusiasman con alegría de haber acogido el tiempo de prosperidad y este es el mundo de hoy que vemos a través de la guerra.

Hace poco, la Universidad Brown, de EE.UU., publicó los datos de una investigación y reveló la verdad de que EE.UU., después del incidente de 11 de septiembre, libró las guerras con el pretexto del “antiterrorismo” malgastando 8 billones de dólares en más de 80 países. Esto constituye un claro ejemplo que hizo conocer, una vez más, al mundo qué gran ganancia habrían obtenido las compañías monopolistas militares de EE.UU. a expensas de la sangre de muchos pueblos.

BBC y muchos medios de prensa occidental, con respecto a que incrementaron drásticamente el gasto militar de los países de Europa Occidental como Inglaterra y Francia, evaluaron como medidas para asegurar las actividades de gestión de las industrias de defensa e intento para salvar de la crisis tanto a las compañías de gran tamaño como a las medianas y pequeñas.

Este es concretamente el carácter original de EE.UU. y occidente, que se engordaron con las guerras y que solo pueden vivir con las guerras.

La seriedad de la situación consiste en que, debido a las maniobras de guerra de agresión de EE.UU. y del Occidente que pisotean despiadadamente la soberanía y dignidad de los Estados soberanos para mantener sus vidas y satisfacer las ilimitadas codicias, muchos países del mundo se convierten en tierras desoladas que no se pueden recuperarse ni en decenas de años y un infierno donde persisten el hambre y la pobreza y se genera un ciclo vicioso de la crisis humanitaria.

Todos los países que aspiran a la independencia y paz, unidos firmemente, tienen que rechazar tajantemente las maniobras de agresión e intervención que se perpetran bajo el rótulo de la “democracia” y “antiterrorismo” y tienen que luchar activamente para preservar la paz y seguridad del mundo.

Ko Hyok, Investigador de la Asociación de Estudio Político Internacional

MINREX

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