COVID-19, GEIJ

El contraste entre los trabajadores sanitarios comunistas y la conducta inhumana de los capitalistas

Los verdaderos defensores de la vida humana

Han pasado muchos días desde que fue activado el sistema profiláctico de máxima emergencia por la llegada en nuestro país del Covid-19, creando de un periodo de pruebas que podría ser llamado el peor crisis desde la fundación del país.

En estos días, se difunden sin cesar las anécdotas hermosas que solo se puede escuchar en nuestro país donde todo el pueblo forma una gran familia con el estimado camarada Kim Jong Un como padre, y están conmoviendo a todo el mundo.

Entre los poseedores de los rasgos y virtudes hermosos que están grabando las huellas de la ardiente lealtad patriótica y la conciencia pura en la gran batalla profiláctica de emergencia de hoy en acato al ardiente amor y afecto y el noble propósito de la consagración al pueblo del estimado Secretario General, quien envió medicamentos de auxilio preparados por su familia a las familias con dificultades reflejando la decisión de compartir para siempre el destino con el pueblo y los sinceros votos por el retorno pronto de la tranquilidad y risas a todas las familias del país, también están nuestros trabajadores de salud pública.

Entre ellos están los trabajadores de los centros médicos de varios niveles que se olvidaron del sueño y la comida y dedicaron todo tipo de devoción al tratamiento de los ciudadanos dejando en sus casas a sus familiares que estaban enfermos; las personas que se movilizaron voluntariamente para el tratamiento de los pacientes a pesar de que se jubilaron después de haber trabajado decenas de años en el sector de salud pública; los estudiantes de los centros de formación del sector médico que se dedicaron sin escatimar sus conocimientos y sudores a la diagnosis y examen médico de los ciudadanos; y también hay un médico encargado de familias de una clínica rural que murió en el cumplimento de su deber cuando trabajaba con responsabilidad para diagnosticar, realizar exámenes médicos y suministrar medicamentos a los habitantes de su región encargada caminando decenas de kilómetros todos los días a pesar de que estaba enfermo.

Los actos loables de nuestros trabajadores de salud pública, que manifiestan virtudes y rasgos hermosos comunistas teniendo en cuenta la misión y el deber de que son responsables por la salud y vida del pueblo estimado y amado por nuestro Partido, son muy contrastantes a la conducta inhumana de los médicos de la sociedad capitalista donde el afecto y el amor del ser humano fueron aplastados y marchitados por la omnipotencia del oro.

Estos tipos maltratan a los pacientes infectados con la COVID-19 por no tener dinero, y hasta trataron a una mujer negra que se hospitalizó al ser infectada por el virus como una adicta a medicinas y la insultaron por la única razón de ser negra. Estos “médicos” que no tienen calidad como médico son justamente los médicos de la sociedad capitalista como EE.UU. donde cacarean a menudo sobre “la igualdad de todos” y el “bienestar de todos”.

Hospital privado lleno en algún país capitalista

Es por eso que actualmente entre las personas de los países capitalistas fue creada la expresión “refugiado hospitalizado” que señala a las personas que deambulan entre hospitales por no poder recibir tratamiento adecuado al no tener dinero, y esta expresión está propagándose como un virus maligno.

Tal realidad demuestra que sin un sistema y política de salud pública popular y los trabajadores de salud pública que posean un verdadero amor al ser humano, aunque tengan los equipamientos médicos de punta, un hospital capitalista no es más que una guarida criminal que roba hasta el poco dinero ganado a costa de la sangre y sudor de las masas populares trabajadoras.

Nuestros trabajadores de salud pública conscientes de su sagrada misión otorgada por la Patria y el pueblo priorizan los asuntos del Estado a los quehaceres de sus casas consagran todo al trabajo profiláctico de emergencia. Estos trabajadores son de verdad encarnadores de la noble concepción de la vida que fueron educados y formados en el sistema socialista que tiene como su gran padre al estimado camarada Kim Jong Un quien tiene como su disposición natural el ardiente amor al pueblo.

Gracias a tales verdaderos defensores de la vida humana, la superioridad y la vitalidad del sistema socialista de salud pública de nuestro país serán manifestadas más plenamente.

De acuerdo con el reporte de la Comandancia Estatal de Profilaxis de Emergencia, no se ha reportado ningún caso de febricitantes y se recuperaron 32 pacientes entre el 29 y el 30 de julio. El día 29 tan solo se detectaron 3 casos en el ámbito nacional.

El total de casos reportados en todo el país desde finales de abril hasta el 31 de julio se totaliza en 4.772.813 y, de ellos, resultaron recuperados 4.772.595, que representan el 99,995%, y están sometidos al tratamiento 144 que equivalen a 0,003%.

No se han registrado muertos desde el 6 de julio, cuando el número de fallecidos desde el inicio de la pandemia en la RPDC se totalizaba en 74 muertos, con una tasa de mortalidad del 0,002%.

MinRex y ACNC

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