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La Ley de Igualdad de Derechos del Hombre y la Mujer de Corea cumple 76 años

“Una trabajadora ordinaria llega a ser heroína y diputada a la Asamblea Popular Suprema. Esta es la realidad de la República Popular Democrática de Corea. El sistema socialista de la RPDC en el cual el Estado garantiza todas las condiciones para que las mujeres puedan gozar de una vida social sin ninguna preocupación no es más que un mundo fantástico para las mujeres del Occidente. Si yo pudiera nacer otra vez más en este mundo, quisiera nacer como mujer en la RPDC”.

Estas son las palabras que dejó una mujer de Irlanda que recibió una gran impresión de la vida llena de felicidades que gozan las mujeres coreanas.

El 30 de julio de 76 años atrás, las mujeres coreanas pudieron convertirse en dueñas dignas de la sociedad por primera vez en la larga historia de 5.000 años.

Con la promulgación de la Ley de Igualdad de Derechos del Hombre y la Mujer, las mujeres pudieron ejercer la igualdad de derechos al igual con los hombres en todos los sectores de la política, economía y cultura.

La ley de igualdad de derechos del hombre y la mujer es un gran código de amor, respeto y estimación a las mujeres que redactó personalmente el gran Líder camarada Kim Il Sung artículo por artículo tomando en cuenta profundamente el anhelo ardiente de las mujeres coreanas que querían librarse durante un largo tiempo de todo tipo de menosprecios, maltratos, opresiones feudales y humillaciones.

Desde entonces, las mujeres se libraron completamente del yugo feudal que existía de generación en generación y pudieron presentarse dignamente ante la era y la historia como verdaderas dueñas del país y una fuerza potente que empuja una rueda de la revolución.

Las mujeres que acogieron un cambio drástico en sus destinos bajo la solicitud generosa del gran Líder, crecieron como un destacamento confiable que sostienen la revolución y la construcción en el regazo del gran Dirigente camarada Kim Jong Il.

El gran Dirigente camarada Kim Jong Il presentó las ideas y teorías sobre el asunto de las mujeres como el asunto de formar muchas funcionarias e hizo que el amor y el respeto a las mujeres se establecieran como un ambiente social.

El gran Dirigente hizo que todo el país conociera hasta sobre los más pequeños actos loables de las mujeres y aseguró firmemente la dignidad y la posición social de las mujeres.

La dignidad y el orgullo de las mujeres que florecieron como las flores del país y de la familia en los regazos cálidos del gran Líder y del gran Dirigente pudieron elevarse a la etapa más alta gracias al estimado camarada Kim Jong Un.

El estimado camarada Kim Jong Un hizo que se construyeran las excelentes obras para nuestras mujeres, como el albergue de trabajadoras que parece un palacio, el Instituto del Tumor Mamario de la Casa de Maternidad de Pyongyang, el Hospital Pediátrico Okryu, y que la historia de amor y respeto a las mujeres continuara infinitamente en esta tierra.

Gracias a la solicitud minuciosa del estimado camarada Kim Jong Un, las primeras aviadoras de cazas nacieron en nuestro país y una tejedora ordinaria se convirtió en una heroína y una locutora de televisión que posee el registro de mayor tiempo de transmisión en el mundo subió a la cúspide más alta de la vida humana. Así, muchos acontecimientos asombrosos ocurrieron en nuestro país.

La realidad de que en todas partes del mundo las mujeres aún deambulan en el abismo de la desgracia y son objetos de maltratos, nos enseña la verdad de que la dignidad independiente y la vida genuina de las mujeres solo pueden brillar cuando tienen a un gran líder.

Hoy día las mujeres coreanas están gozando de una vida genuina como las flores del país y de la familia en la lucha digna para lograr el progreso general del socialismo.

MinRex

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