Corea culpa a EEUU de aplicar un doble rasero defendiendo la autodeterminación de Ucrania mientras niega la de la nación Palestina

Un niño palestino es llevado por fuerzas de ocupación israelíes

El comentarista de asuntos internacionales de la República Popular Democrática de Corea, Ri Kwang Song, publicó el 13 de octubre un artículo intitulado “La actual situación del Medio Oriente prenuncia una mayor derrota estratégica de EE.UU.”.

El texto completo va como sigue:

Mientras el incidente de Ucrania se prolonga debido a la injerencia de EE.UU. y el Occidente amenazando gravemente la paz y estabilidad del mundo, ocurrió un choque militar de gran envergadura en la región del Medio Oriente, provocando gran preocupación de la sociedad internacional.

La sociedad internacional saca una conclusión de que el presente caso se debe enteramente a EE.UU. que ha practicado la más reaccionaria política sobre esta región, amparando abiertamente a su aliado que había ocupado ilegalmente el territorio palestino y vino violando cruelmente los intereses de los palestinos.

Kim Il Sung con el presidente iraní Seyed Ali Khamenei, mayo de 1989

EE.UU. ha acelerado la normalización de relaciones entre Israel y los países árabes preconizando la “paz del Medio Oriente “, pero, el hecho recurre a sitiar y detener a Irán y otros países independientes anti-EE.UU. y no tiene nada que ver con la paz genuina de la región.

De esta manera, la intermediación de EE.UU. no aflojó la distensión de la región sino llevó al extremo el antagonismo y contradicción entre las fuerzas, haciendo más confusa la perspectiva de solución del problema de Palestina, asunto importante del Medio Oriente y fundamental de la empresa árabe.

Esta vez también, el país norteamericano optó la promesa sobre la perfecta asistencia militar a su aliado en lugar de los esfuerzos por la solución política del caso del Medio Oriente, así que lleva al borde de la guerra la tensión militar de la región.

La sociedad internacional alza las voces de censura a la actitud de doble rasero de EE.UU. que habla en Europa del derecho a la autodeterminación y la integridad territorial de Ucrania, por una parte y por la otra, da espalda a las penas de la nación palestina impuestas por Israel durante varios decenios.

Kim Il Sung ondecora el título de Héroe de la RPDC a Yasser Arafat, presidente de la Organización para la Liberación de Palestina, octubre de 1981.

La realidad comprueba que EE.UU. no es el “intermediario” de la paz del Medio Oriente ni el socio de los árabes, sino el destructor y rival.

Lo que no se puede pasar por alto es que EE.UU. vuelve a desarrollar la rutinaria campaña tendenciosa para vincular a la RPDC con el presente incidente del Medio Oriente.

Los venales medios de prensa y los seudoexpertos de la administración norteamericana divulgan rumores inventados y falsos de que parece que las “armas de fabricación norcoreana” fueron utilizadas en el ataque a Israel y la RPDC realizará la “estrategia de diplomacia amenazante” que agrava la tensión de la región aprovechando la oportunidad en que EE.UU. enfoca la atención al Medio Oriente y Ucrania.

Es clara la intención de EE.UU.

Este imperio de males trata de evitar las censuras internacionales imputando al tercer país la responsabilidad del incidente del Medio Oriente, causado por su errónea política hegemónica.

Observamos atentamente la actitud ilegal y cruel de EE.UU. que culpa a los países soberanos de las guerras y conflictos armados provocados por doquier del mundo por él mismo.

EE.UU. debe actuar con prudencia.

La política de hegemonía y de doble rasero de EE.UU. sobre el Medio Oriente causa la disminución de su influencia en vez de ampliación, siendo el mal que da al traste con la política exterior norteamericana en conjunto.

El mundo califica que el caso del Medio Oriente muestra el fracaso de la guerra de inteligencia, el juicio de la situación y la estrategia exterior de EE.UU.

El incidente del Medio Oriente, que se hace otra carga estratégica de EE.UU., además del caso de Ucrania, sirve de un motivo decisivo que deja saber el límite de la estrategia hegemónica al estilo norteamericano de establecer el “orden mundial basado en la regla” mediante el fortalecimiento de relaciones con los países aliados y socios, y el futuro cada vez más oscuro de la “única superpotencia”.

La actual situación del Medio Oriente no pasa de ser el preludio de una nueva derrota estratégica que EE.UU. se verá obligado a sufrir.

Cuanto más EE.UU. trata de exterminar la justicia internacional y perturbar la paz y estabilidad del mundo, tanto más se multiplicará la voluntad de reacción internacional de castigarlo rotundamente y EE.UU. pagará el precio más caro.

ACNC