Hoy día, todos los militares y civiles de la República Popular Democrática de Corea, unidos compactamente en torno al Mariscal Kim Jong Un, aceleran la marcha general para la victoria final de la construcción de un Estado próspero.

En estos tiempos en que se realiza en el máximo nivel la unidad monolítica del partido y las filas revolucionarias, fueron revelados los elementos extraños y casuales que estaban infiltrados en el interior del partido.

La reunión ampliada del Buró Político del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea, efectuada el 8 de diciembre, eliminó a la banda de Jang Song Thaek que ampliaba sus filas y desafiaba al partido intentando castrar la dirección única del partido en el importante período de viraje histórico de la sucesión de la causa revolucionaria del Juche. De esta manera, dio el ataque decisivo a los peligrosos actos fraccionalistas.

Es inevitable la eliminación de los fraccionalistas de versión moderna.

El fraccionalismo es el enemigo de la revolución que trae la división.

Desde el inicio, la revolución coreana vino avanzando en medio de la lucha intransigente contra los fraccionalistas que carcomen la unidad de las filas revolucionarias.

No hay lugar donde vivir de parásito los fraccionalistas y los ambiciosos políticos en una nueva era de la revolución jucheana en que todos los militares y civiles coreanos unidos compactamente en torno al gran dirigente marchan a galopes hacia el futuro radiante de un Estado próspero socialista.

El pueblo coreano confió sólo al Presidente Kim Il Sung en el período de la pasada Guerra de Liberación de la Patria y de posguerra frustrando los actos antipartidistas de los fraccionalistas.

Y en el período de la marcha penosa, la forzada también superó todas las pruebas con la firme convicción de que vendrá sin falta el día de la victoria bajo la guía del Dirigente Kim Jong Il.

En las décadas del siglo pasado dio el golpe demoledor a los fraccionalistas antipartidistas y contrarrevolucionarios y vino consolidando por todos los medios la unidad monolítica cantando la canción “Levantemos en alto la bandera roja” después del fallecimiento del Presidente.

Hoy día, los integrantes de la tercera y cuarta generación de la revolución continúan la tradición de la unidad monolítica.

Gracias a tener al gran sucesor, continúa sin vacilación la causa revolucionaria del Juche iniciada en el monte Paektu.

La unidad monolítica es lo más importante de la revolución jucheana.

Después de eliminar a los fraccionalistas que se oponían al partido, la revolución, la patria y el pueblo, se ha purificado y consolidado mil veces la unidad monolítica de la RPDC.

Es invencible la unidad monolítica del partido, el ejército y el pueblo en torno al líder basada en la única idea y voluntad.

KCNA