China | 中国, Japon, KCNA, KHED DPRK RPDC, Songun, USA

Japón intenta repetir la historia de agresión bajo el amparo de su amo

Recientemente, se puso en servicio de las «Fuerzas Marítimas de Autodefensa» de Japón el nuevo destructor tipo Aegis, Maya.

En la ceremonia de entrega, el ministro de Defensa, Kono, dijo que la ubicación del séptimo buque Aegis «permitirá mejorar la capacidad antiaérea de Japón», al cuestionar el «crecimiento de la amenaza militar» proveniente de la República Popular Democrática de Corea y China.

El aumento armamentista, que se promueve bajo el pretexto de la «amenaza» de alguien, constituye una locura de los militaristas obsesionados por realizar su ambición de convertir a Japón en una potencia militar.

Según fue trascendido, el destructor que está integrado por primera vez en las «Fuerzas de Autodefensa» con un nuevo sistema de «capacidad de combate en cooperación» (CEC por siglas en inglés), hace posible compartir en tiempo real las informaciones del avión o misil enemigos con otro buque Aegis o AWACS.

Hasta en el caso de que su radar no logre detectar el cohete o el avión del rival, podrá tomar reacción inmediata al recibir las informaciones correspondientes brindadas por las fuerzas norteamericanas.

También está armado con SM-3 Block 2A, desarrollado conjuntamente por Japón y EE.UU.

Los medios de prensa japoneses transmitieron que las «Fuerzas Marítimas de Autodefensa» planean construir hasta el año próximo más buques con ese sistema que se instalará también en los 13 AWACS que serán comprados a EE.UU.

El hecho insinúa que Japón, que no puede tener los derechos a beligerancia y a la participación en la guerra ni el ejército regular en virtud de su Constitución, podrá cumplir a su antojo cualquier operación militar en el cielo, tierra y mar compartiendo en tiempo real las informaciones con las tropas norteamericanas.

He aquí la peligrosidad y la gravedad de las maniobras de modernización de las «Fuerzas de Autodefensa» que amenazan la paz y la seguridad de la Península Coreana y la región.

Hoy en día, Japón actúa con desesperación para reforzar la capacidad de combate real de las «Fuerzas de Autodefensa» y emprender la reagresión sumándose a la política hegemónica de EE.UU.

Desde el comienzo de este año, expone de modo abierto la hostilidad a los países circunvecinos y la ambición territorial librando uno tras otro los ejercicios militares conjuntos con EE.UU. en la tierra, cielo y mar del archipiélago.

TASS reveló la siniestra intención de Japón comentando que el despliegue del destructor Aegis con el nuevo sistema de intercambio de informaciones es un componente del sistema antimisiles de EE.UU. en el Extremo Oriente.

Hace poco, entró a la armada un moderno «cazasubmarinos» que puede perseguir y distinguir los submarinos a cientos de kilómetros.

El aumento armamentista de las «Fuerzas de Autodefensa» y el discurso agresivo de que «China y el Norte de Corea son blancos principales para Japón» demuestran la invariable ambición del país criminal de guerra que intenta repetir la historia de agresiones bajo el amparo de su amo.

Los reaccionarios japoneses deben darse cuenta de que su furia militarista traerá sólo la calamidad y desgracia a su país.

ACNC

Deja un comentario