El maníaco de guerra del Sur de Corea, Kim Kwan Jin, sigue recurriendo a la confrontación fratricida soltando los disparates belicosos.

    En una “reunión consultiva” recién convocada en el Centro de Educación de Funcionarios Gubernamentales, volvió a criticar las contramedidas superintransigentes de la República Popular Democrática de Corea hablando de “posibilidad de provocación armada” y “fuerte represalia”.

    Y dijo que en el caso de la provocación de alguien, la frustrará en un instante movilizando tanto las fuerzas armadas surcoreanas como las fuerzas en el territorio estadounidense.

    Aunque tiene bajo su mando sólo el ejército títere, carne de cañón de las tropas norteamericanas, este tipejo dijo que movilizaría hasta las fuerzas armadas del territorio estadounidense, lo que es una cosa muy ridícula.

    Parece que se haya ilusionado a sí mismo como secretario de Defensa de EE.UU. tras recibir hace dos días el primer teléfono de su nuevo amo gringo que se comprometió otra vez a ofrecer el “paraguas nuclear”.

    Kim Kwan Jin mantiene el cargo del ministro de Defensa Nacional no por su temperamento militar o “méritos militares” sino por su adulación a sus amos con las palabras provocativas a la parte connacional.

    Tan pronto como ocupó el cargo del ministro de Defensa Nacional en el período del “poder” de Lee Myung Bak, específicamente, inmediatamente después del caso de cañonazos en la isla Yonphyong, Kim insistió en la “venganza” y el “ataque al foco de provocación”.

    Estuvo al frente de la represión a las fuerzas progresistas pro-reunificación distribuyendo el “programa de enseñanza normal” e inculcando la noción de la “educación pro-Norte” en el interior del ejército títere nunca vistos en el tiempo del “poder” de dictadura fascista militar del pasado.

    Lo más grave es que cometió incesantemente los tremendos crímenes que insultan atrevidamente la máxima dignidad de la RPDC.

    La artimaña de “ataque de misiles” a los monumentos de elogio a los Grandes Hombres en la RPDC, repudiada por su amo EE.UU. como tontería, también fue trazada por Kim Kwan Jin y otros gángsteres militares surcoreanos.

    Es una vergüenza nacional e insulto al ser humano la existencia de esta escoria humana y perro rabioso.

    Ya el ejército y pueblo coreanos fijaron al traidor Lee Myung Bak y al maníaco de guerra Kim Kwan Jin como primeros blancos de ataque y les condenaron a pena capital.

KCNA