En un artículo individual difundido este sábado, el diario Rodong Sinmun señala que últimamente, los títeres surcoreanos agravan intencionalmente la tensión con el fin de atropellar a la República Popular Democrática de Corea mediante la cooperación con las fuerzas extranjeras, y continúa:

    Relajar la tensión de la Península Coreana y convertir las relaciones íntercoreanas en las de reconciliación y unidad son la tarea indispensable presentada en la grave situación actual.

    En estos días, Estados Unidos agrava intencionalmente la situación de la Península Coreana dando a ella el enfoque de su estrategia de dar importancia a Asia-Pacífico.

    Hace poco, gracias a la propuesta de la RPDC, se dio difícilmente en las relaciones íntercoreanas el ambiente de reconciliación.

    En esos momentos, EE.UU. introdujo en el territorio surcoreano su flotilla de portaaviones nuclear y libró frenéticamente junto con los títeres surcoreanos los ejercicios marítimos conjuntos.

    En tanto, los gángsteres del círculo militar surcoreano llevan a la catástrofe las relaciones íntercoreanas apoyando la política agresiva de EE.UU. que pretende realizar su estrategia de dominar a Asia sacrificando a la nación coreana.

    La RPDC vino apreciando invariablemente la reconciliación y la unidad de la nación en el trayecto histórico para lograr la reunificación del país.

    Decidió enviar a XVII Juegos Asiáticos el grupo de jugadores y el de hinchas, partiendo del noble propósito de recuperar el ambiente de reconciliación Norte-Sur de la época del 15 de Junio y superar las dificultades dadas con las fuerzas unidas de toda la nación coreana.

    Pero, las autoridades surcoreanas intentan justificar sus maquinaciones anti-reunificación calumniando las justas propuestas de la RPDC como “táctica dual de paz y guerra” y “presión para la selección de una alternativa”.

    La RPDC no perdonará jamás cualquier maniobra para impedir la mejora de relaciones íntercoreanas y envenenar el ambiente de reconciliación y unidad de la nación.

    Las autoridades surcoreanas deben asumir la responsabilidad del empeoramiento de las relaciones íntercoreanas y poner fin a su acto criminal de recrudecer la campaña conflictiva anti-RPDC en contubernio con las fuerzas extranjeras.

KCNA