Estados Unidos decidió emplazar de manera rotativa dentro de octubre en el Sur de Corea el batallón no. 3 del 8º regimiento blindado estacionado ahora en Texas.

Después de publicada esa decisión, la comandancia de fuerzas norteamericanas en el Pacífico anunció que “EE.UU. seguirá manteniendo en el futuro también el compromiso de nivel actual para frenar el ataque en la Península Coreana y defenderse de la amenaza proveniente del exterior”.

Esto es una sofistería para encubrir el objetivo criminal del emplazamiento rotativo y justificarlo.

Ese movimiento militar resulta una aventura militar para provocar la guerra de agresión contra la República Popular Democrática de Corea y perpetuar la ocupación de la Península Coreana.

Desde hace varios decenios, el imperio viene emplazando por turno a sus tropas agresoras en el Sur de Corea pretextando la amenaza y provocación de alguien.

Este año, introdujo en varias ocasiones al suelo surcoreano el batallón motorizado dotado de tanques “M-1 A-2”, carros blindados y otros vehículos y decenas de aviones de combate como “F-16” y “F-15E”.

Es conocido por todos que ya hace mucho tiempo, EE.UU. trazó el plan de agresión de “5 versiones” a fin de apoderarse de toda la Península Coreana, considerada como clave de su estrategia de dominar la región de Asia-Pacífico.

El plan norteamericano comprende el ataque quirúrgico que reproduce la Guerra del Golfo y la guerra total para terminar en un corto plazo la conquista de Corea.

También incluye la agresión en el caso de “derrumbe interno” de la RPDC, la guerra psicológica y hasta la guerra nuclear que combina el bombardeo preciso con la guerra electrónica y la cibernética.

EE.UU. cree que para ese fin, es necesario elevar constantemente la capacidad de combate real de sus fuerzas armadas.

En particular, para el imperio, que sufrió la derrota en la pasada guerra coreana, esa tarea es imprescindible para recuperarse de su derrota.

En ese contexto, EE.UU. realiza cada año los ejercicios bélicos contra la RPDC introduciendo por turno en el suelo surcoreano sus fuerzas armadas provenientes de diferentes latitudes del mundo.

Ahora los altos funcionarios del círculo militar norteamericano dicen públicamente que la ubicación rotativa de sus fuerzas armadas persigue el objetivo de elevar la capacidad de cumplimiento de operaciones en el terreno.

La realidad evidencia que la verdadera intención de EE.UU. es elevar la capacidad de adaptación al terreno y de guerra real de sus unidades militares en el caso de provocar una nueva guerra en la Península Coreana y por fin, perpetuar la ocupación de la Península Coreana.

Para colmo, el emplazamiento rotativo se ha decidido cuando que se crea el ambiente de diálogo en la Península Coreana. Esto revela una vez más la naturaleza de EE.UU. como perturbador de la paz y estorbador de la reconciliación y unidad entre ambas partes coreanas.

Es una ilusión vana el intento de EE.UU. de alcanzar su objetivo hegemónico con la introducción de fuerzas armadas.

Las fuerzas armadas revolucionarias de la RPDC están preparadas para aniquilar de un golpe a cualesquier fuerzas agresoras.

El emplazamiento rotativo agravará la crisis económica de EE.UU. y adelantará su arruinamiento.

EE.UU. debe evacuar cuanto antes a sus tropas del suelo surcoreano justipreciado la tendencia de la época y su situación incómoda.

KCNA