El portavoz del Comité de Defensa Nacional de la República Popular Democrática de Corea publicó el día 16 la siguiente declaración importante:

 

    En estos días, la actual administración estadounidense dice como si toda la evolución de la situación dependiera de nuestra opción insistiendo en que para aliviar la fase tirante creada en la Península Coreana la RPDC debe mostrar primero la voluntad de desnuclearización y dejar la “provocación ” y la “amenaza”.

    De mal en peor, induce en error la opinión pública y engaña al mundo como si la RPDC tuviera la responsabilidad de haber exacerbado la situación de esta Península.

    A esta campaña se suman las actuales autoridades surcoreanas, acostumbradas al servilísimo a las grandes potencias, y otras fuerzas satélites.

    Al respecto, el Comité de Defensa Nacional de la RPDC, por encargo, aclara al interior y exterior del país la siguiente posición importante:

    1. Damos a conocer claramente otra vez que Estados Unidos es precisamente el autor que ha venido exacerbando de siglo en siglo y de década en década la situación de la Península Coreana.

    EE.UU. desató la guerra de agresión en esta península en la década de los 50 del siglo pasado y destruyó sistemáticamente el Acuerdo de Armisticio de Corea durante 60 años posbélicos.

    Al entrar en la década de los 10 del nuevo siglo, vuelve a maniobrar obstinadamente para desencadenar otra guerra de agresión contra la RPDC.

    Desde diciembre del año expirado calificó nuestro legítimo y justo lanzamiento de satélite como el disparo de misil de largo alcance, y nuestras medidas militares de autodefensa tomadas frente a sus abiertas maniobras agresivas, como una “provocación”. De esta manera, puso al desnudo su naturaleza de provocador más cínico y agresor más bandidesco.

    Las resoluciones de “sanción” inventadas a instigación de EE.UU. y todos sus actos hostiles más siniestros anti-RPDC constituyen grave provocación intolerable contra nuestro ejército y pueblo.

    Hay límite en la paciencia, razón por la cual EE.UU. no debe aferrarse al engaño a la opinión pública y al mundo hablando tanto de la inexistente “provocación” y “amenaza” de alguien.

    Será muy absurdo si EE.UU. piensa en que tales atrocidades podrían convencer a las personas en este mundo.

    2. Volvemos a aclarar al interior y exterior del país que nuestro ejército y pueblo tienen la invariable voluntad y decisión de desnuclearizar la Península Coreana.

    La desnuclearización de la Península Coreana es el legado del Presidente Kim Il Sung y del Dirigente Kim Jong Il y la tarea política a ser cumplida sin falta por nuestro partido, Estado, militares y civiles.

    La desnuclearización de la Península Coreana no es la desnuclearización para la “renuncia nuclear del Norte” sino la de toda la extensión de la Península Coreana inclusive el Sur de Corea y tiene la meta de acabar completamente con la amenaza nuclear anti-RPDC de EE.UU.

    En cuanto a la posesión de armas nucleares de la RPDC, esto es la opción autodefensiva y estratégica para realizar la desnuclearización de la Península Coreana.

    La digna posición de la RPDC como país con armas nucleares se mantendrá con firmeza hasta cuando se alcance la desnuclearización de toda la Península Coreana y desaparezca por completo la amenaza nuclear de las fuerzas extranjeras, independientemente de que alguien lo reconozca o no.

    Pues, para abrir la coyuntura de diálogo, EE.UU. debe dejar, primero, la amenaza y chantaje nucleares anti-RPDC y las provocaciones de toda índole incluso la “sanción”, antes de demandarnos demostrar la sinceridad en la voluntad de desnuclearización.

    3. Proponemos sostener las conversaciones de alto nivel entre las autoridades de EE.UU. y RPDC para eliminar la tensión de la Península Coreana y preservar la paz y la seguridad de la región.

    Si EE.UU. tiene de veras algún interés en aliviar la tensión de la Península Coreana y garantizar la paz y la seguridad de su territorio principal y el resto de la región, no debe hablar del diálogo y contacto anteponiendo la premisa.

    En esta cita podrían discutirse con sinceridad y profundamente varios temas deseados por ambas partes, entre otros, el alivio de la tensión militar, la sustitución del sistema de armisticio por el de paz y la “construcción del mundo libre de armas nucleares” presentada por EE.UU.

    El lugar y el tiempo de diálogo, podrá fijarlos EE.UU. según su conveniencia.

    Es invariable nuestra posición de aliviar la tensión de la Península Coreana y preservar la paz y seguridad de la región.

    Si EE.UU. desea de veras el “mundo libre de armas nucleares” y el alivio de la tensión, debe responder a nuestra decisión magnánima y buena bondad sin perder esta oportunidad.

    La evolución de la situación depende de la opción responsable de EE.UU. que hasta ahora ha venido agravando la situación de la Península Coreana.

KCNA