rodong2014-07-27-06-01

Como cada año, la República Popular Democrática de Corea celebra el 61º aniversario de su gran Victoria en la Guerra de Liberación de la Patria (1950-1953). Ésta supuso la primera gran derrota contra el imperialismo yanqui, quien necesitó de la ayuda de una fuerza de 17 países para enfrentarse al Ejército Popular de Corea.

Desde la KFA de Euskal Herria no queremos dejar pasar esta fecha sin recordar a todos los heróicos mártires que entregaron la vida para que viviera su Pueblo. Corea había alzado su cabeza tras librarse del yugo japonés y ésta vez era para siempre, y nada ni nadie iba a conseguir que el Ejército Popular de Corea hincara su rodilla en el suelo, ni siquiera los imperialistas lanzando contra la joven RPDC más bombas que contra la Alemania nazi.

El Presidente Kim Il Sung, quien había dirigido la lucha armada antijaponesa, supo brillantemente guiar al su Pueblo en una nueva guerra de Liberación. Gracias a la importancia que el Presidente daba a lo militar, Corea supo contrarrestar el ataque de los títeres surcoreanos dirigidos por los yanquis, que lejos de conseguir ocupar el norte de la península, sufrieron la humillación. En tan sólo 3 días Seoul fue liberada por las tropas del EPC, cuyo avance era imparable, lo que obligó a los EE.UU a buscar el apoyo de 16 países más para poder equipararse. El valor de las tropas coreanas, al que posteriormente se sumó el apoyo soviético y el de miles de voluntarios chinos supieron parar los pies de los imperialistas y frustrar sus planes de ver sometida de nuevo a la nación coreana.

La celebración de la Victoria debería de ser una lección también a día de hoy. La RPDC no busca la guerra, pero no se dejará jamás someter. La Victoria de 1953 se mantiene viva cada día desde esa fecha; gracias a la idea Juche fundada por el Presidente Kim Il Sung y mantenida por la política del Songun (priorización de lo militar) desarrollada por el Dirigente Kim Jong Il, que son el garante de la Independencia y la construcción Socialista. Así hoy, bajo la dirección del Mariscal Kim Jong Un, la RPDC puede avanzar sin freno hacia la consecución de un Estado Socialista próspero que mejora constantemente la vida de su pueblo. Pero también que lucha por la paz y la Reunificación independiente de la patria, pero sin descuidar su capacidad disuasoria.

La celebración de la Victoria de la Guerra de Liberación de la Patria es un constante recordatorio a los imperialistas para que no olviden la lección y no tengan ni la remota idea de poner un dedo contra la RPDC, ya que la respuesta coreana en defensa de su Independencia y su construcción Socialista trendrá consecuencias aun más letales para ellos que la que fue hace 61 años.

 

kfaeh