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La unidad monolítica coreana

Lo fundamental en el ideario político del Dirigente Kim Jong Il (1942-2011) es la unidad monolítica.

En la década de 1990, en que la República Popular Democrática de Corea pasaba las pruebas más severas, Kim Jong Il elevó la unidad monolítica a una etapa más alta teniendo como modelo el estilo de lucha y modo de trabajo manifestados por el Ejército Popular de Corea. De ahí que esa unidad monolítica resulta ser una fuerza invencible que no se puede quebrantar ni con armas nucleares.

Nuevo plano de la unidad monolítica

La antorcha entregada a la juventud por Kim Jong Il en 1995, deseándoles que sean siempre la inapagable de la revolución, se hereda hoy como relevo de la revolución.

La unidad monolítica coreana, la de sus miembros de la sociedad, no es maquinal, automática o involuntaria, sino que es como un cuerpo orgánico en el cual el Partido y las masas están unidos sólidamente en lo ideo-volitivo y moral en torno al Líder.

Tal estructura socio-política, la esclareció precisamente el Dirigente Kim Jong Il.

Dio a conocer la posición y el papel que ocupa el líder en la revolución y la construcción socialista y presentó la teoría de la unidad monolítica centrada en el líder de que la unidad de las masas populares armadas con la idea de líder teniéndolo como núcleo constituye la más sólida y poderosa.

La unidad monolítica coreana se basa en la sublime obligación moral al líder que se responsabiliza del destino del pueblo y la de entre los camaradas que se ayudan y guían mutuamente. He aquí su importante característica.

Gracias al Dirigente, la RPD de Corea se convirtió en una gran familia en que todos sus miembros se ayudan y guían entre sí.

Después de mediados del decenio de 1990, cuando la RPDC realizaba la marcha penosa en defensa del socialismo, el Dirigente Kim Jong Il presentó al Ejército Popular de Corea como la vanguardia de la revolución e hizo que toda la sociedad aprendiera su estilo de lucha y modo de trabajo, así que elevó la tradicional unidad monolítica coreana a un nuevo plano. Ante la realidad de que el Ejército ayuda al pueblo y éste apoya a aquél y defienden a riesgo de la vida al líder y el Partido mediante la gran unidad cívico-militar, se hicieron añicos las tentativas de las fuerzas hostiles de aplastar a la Corea socialista.

Mundo de confianza

El Dirigente Kim Jong Il desplegó todos los trabajos siempre confiando firmemente en los camaradas revolucionarios, y éstos le siguieron fielmente considerando su confianza como máxima gloria.

Él consideraba que la vía más correcta para lograr la unidad monolítica es el infinito amor y la confianza en el ser humano, o sea, el pueblo.

Su mundo de confianza se manifestó de modo concentrado en resolver todos los problemas apoyándose enteramente en la fuerza del pueblo al considerarlo como el cielo. Durante su dirección sobre el terreno siempre se sentaba frente a los habitantes locales y sacaba de sus palabras modestas la vía excelente para impulsar la construcción socialista. Solía aconsejar a los funcionarios que no había nada imposible si confiaban en la fuerza del pueblo y la movilizaban.

Su confianza en el pueblo produjo la confianza y el apoyo absolutos del pueblo e hizo más poderosa y sólida la unidad monolítica coreana. Gracias a ésta, la RPD de Corea, aunque el territorio no sea grande ni la población numerosa, pudo preparar el trampolín de la construcción de la potencia socialista al crear milagros seculares de levantar muchas creaciones gigantescas y lanzar hasta el satélite artificial, aun en la situación tan rigurosa en que otros se habrían doblegado inevitablemente.

Naenara

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