EPC, Kim Jong Un

Kim Jong Un dirige entrenamiento de las unidades de operación de armas nucleares tácticas del Ejército Popular de Corea

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Tuvo lugar del 25 de septiembre al 9 de octubre el entrenamiento militar de las unidades de operación de armas nucleares tácticas del Ejército Popular de Corea con el fin de verificar y determinar el potencial disuasivo de guerra del país y la capacidad de contraataque nuclear y emitir una advertencia seria a los enemigos.

El entrenamiento se efectuó cuando enormes fuerzas navales de las tropas combinadas, inclusive el portaaviones, el destructor Aegis y el submarino nuclear de EE.UU., desarrollan un peligroso ejercicio militar en las aguas marítimas de la Península Coreana.

Con el pretexto de hacer frente a la legalización de la política de fuerzas armadas nucleares del Estado por parte de la RPDC, EE.UU. acordó agilizar el ofrecimiento del disuasivo ampliado al Sur de Corea y, como su primera muestra, introdujo el 23 de septiembre la flotilla de ataque del portaaviones nuclear Ronald Reagan en las aguas marítimas de la Península Coreana. Durante 4 días desde el 26 al 29 del mismo mes, desarrolló junto con el Sur de Corea el entrenamiento marítimo conjunto en el Mar Este de Corea y llevó a cabo el día 30 el otro antisubmarino junto con Japón y el Sur de Corea.

El 6 de octubre, escenificó el ejercicio conjunto antimisiles al volver a introducir la flotilla de portaaviones nuclear que había salido de las aguas del Mar Este de Corea. Seguidamente, realizó los días 7 y 8 un entrenamiento conjunto de traslado naval. De esta manera, asumió una actitud lamentable que elevó el nivel de tensión regional ejerciendo abiertamente la amenaza militar a la RPDC.

En ese plazo, el llamado jefe del círculo militar surcoreano expuso públicamente su voluntad conflictiva con embustes irracionales y provocativos hablando de la «existencia» del poder de la RPDC.

Frente a las circunstancias inevitables, la Comisión Militar Central del Partido del Trabajo de Corea discutió en la última decena de septiembre pasado la situación político-militar creada en la Península Coreana y sus perspectivas. Y decidió organizar a modo de combate real los entrenamientos militares de diferentes niveles para verificar y mejorar la confiabilidad y combatividad del disuasivo de guerra del Estado y enviar una fuerte advertencia militar a los enemigos.

El estimado camarada Kim Jong Un, Secretario General del PTC y Presidente de la CMC del PTC, dirigió en el terreno el entrenamiento de las unidades arriba citadas.

Lo presenciaron los miembros de la CMC del PTC.

Por la madrugada del 25 de septiembre, se efectuó en el centro de lanzamiento submarino en una represa situada en el noroeste del país el ejercicio de disparo de misiles balísticos simulando la carga de ojiva nuclear táctica.

Su objetivo residía en definir el procedimiento de operación y manejo rápidos y seguros de las ojivas nucleares tácticas en horas de su saque, transporte y operación, verificar y ejercitar la confiabilidad del sistema operacional en general y, por otra parte, adiestrar la capacidad de disparo de misiles balísticos en las estaciones de lanzamiento submarino y revisar el estado de reacción rápida.

Por la orbita prefijada, los misiles balísticos tácticos disparados sobrevolaron el blanco establecido en el Mar Este de Corea y fue comprobada la confiabilidad de detonación exacta de ojiva en la altura preestablecida.

Al mismo tiempo, se ha confirmado el rumbo de la planeada construcción del centro de lanzamiento submarino en represa.

El otro ejercicio de lanzamiento de igual tipo, realizado el 28 de septiembre con el fin de neutralizar los aeropuertos en la zona operacional del Sur de Corea, también comprobó la credibilidad del sistema general vinculado con la operación de ojiva nuclear.

En los entrenamientos de disparo efectuados el 29 de septiembre y el primero de octubre, los misiles balísticos tácticos de diferentes tipos acertaron los blancos establecidos con la combinación de la explosión en el aire y el ataque preciso y de perdigones confirmando así la exactitud y poder de los sistema de armamentos.

El 4 de octubre, la CMC del PTC adoptó una resolución de enviar una advertencia más fuerte y clara a los enemigos frente a la persistente situación inestable de la Península Coreana e hizo lanzar el misil balístico tierra-tierra de mediano y largo alcances de nuevo tipo para golpear el blanco establecido en aguas del Pacífico a una distancia de 4 mil 500km atravesando el archipiélago japonés.

Se efectuó por la madrugada del día 6 el entrenamiento de ataque acertado de lanzacohetes reactivos supergrandes y misiles balísticos tácticos para verificar el poder de la ojiva funcional simulando el golpe a los establecimientos principales de mando militar de la parte enemiga. Y por la madrugada del día 9, se llevó a cabo el simulacro de ataque a puertos principales del enemigo con lanzacohetes reactivos supergrandes.

A través de 7 entrenamientos de disparo de dichas unidades, se pusieron de pleno manifiesto la posibilidad de empleo real, la efectividad militar y la capacidad de combate real de las fuerzas armadas nucleares del Estado, completamente preparadas para atacar y aniquilar a los blancos propuestos en el tiempo, lugar y número deseados.

El Secretario General evaluó altamente el hecho de que las fuerzas armadas nucleares mantienen perfectamente, en cualquier momento y circunstancia inesperada, la capacidad de pronta y exacta reacción operacional y el estado de enfrentamiento a la situación nuclear, acorde a su importante misión de disuadir la guerra.

Señaló que a través de los presentes entrenamientos, hizo más firme su convicción de que puede asignar la importantísima misión de detener la guerra y tomar el control de la misma también a cualquier unidad de operación de armas nucleares tácticas. Continuó que este hecho deviene una verificación del estado operacional del disuasivo de guerra del país y, al mismo tiempo, una oportunidad que evidenció la credibilidad de la disposición perfecta del potencial defensivo nuclear del Estado y una advertencia clara que demuestra a los enemigos el estado de reacción nuclear y la capacidad de ataque nuclear del EPC.

También en estos momentos se detectan los apresurados movimientos militares de los enemigos, reiteró.

Tales acciones persistentes, intencionales e irresponsables de EE.UU. y el poder surcoreano, que agravan la situación, no darán otro resultado que provocar inevitablemente nuestra reacción más fuerte y observamos siempre con rigor la situación crítica, acotó.

Al paralelo de la amenaza militar, los enemigos siguen hablando del dialogo y las negociaciones, pero no tenemos ningún tema que dialogar con ellos ni la necesidad de hacerlo, apuntó.

Ante todo, debemos enviar una señal más evidente a los enemigos, que agravan la situación regional introduciendo a cualquier hora enormes fuerzas armadas, al mostrarles nuestra voluntad y acción más enérgicas y rotundas, sentenció.

Observaremos agudamente el inestable ambiente de seguridad de la Península Coreana y todos los movimientos militares de los enemigos, que no se puede menospreciar, y en el caso necesario, ejecutaremos enérgicamente todas las contramedidas militares, recalcó.

Expresó la esperanza y convicción de que las fuerzas nucleares de combate de la RPDC mantendrán el estado de enfrentamiento nuclear de la primera y lo consolidarán por todos los medios, bien conscientes de su importante misión de defender la dignidad, la soberanía y el derecho a existencia del Estado.

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