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15 de abril, cumpleaños del Presidente Kim Il Sung, fundador de la Corea socialista

Implementemos completamente las instrucciones del Presidente KIM IL SUNG

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El Presidente Kim Il Sung es el padre de la nación y fundador de la Corea socialista, al que el pueblo coreano acogió y enalteció por primera vez en los cinco milenios de su historia.

Nació el 15 de abril de 1 de la era Juche (1912) en una choza de Mangyongdae, en la ciudad de Pyongyang.

En aquel tiempo Corea, sometida bajo la ocupación militar del imperialismo japonés, era como una cárcel. Los patriotas coreanos se lamentaron de sus propias desgracias anhelando a un hércules capaz de salvar al país y muchos apátridas abandonaron su tierra natal para ganarse el sustento.

En tales circunstancias Kim Il Sung emprendió las actividades revolucionarias. Con la fundación de la Unión para Derrotar al Imperialismo (17 de octubre de 1926), proclamó el nuevo comienzo de la revolución coreana, agrupó a amplias masas incluyendo obreros, campesinos, jóvenes y estudiantes y las llamó a la lucha patriótica antijaponesa. Al concebir la idea Juche, de que cada nación debe cumplir la revolución bajo su propia responsabilidad y de manera independiente y creadora, iluminó claramente el camino a seguir la revolución coreana.

Él era el Sol que propició una nueva vida a la nación coreana, que fue víctima de un martirio horrible y sufrió la tristeza del apátrida.

Los jóvenes comunistas compusieron una canción que alaba a Kim Il Sung como un lucero que surgió en la oscura bóveda celeste de Corea, e ilumina la tierra patria, y lo enaltecieron como un salvador del destino de Corea, como el Sol de la nación.

Kim Il Sung condujo a la victoria la revolución antijaponesa que duró 20 años, y por fin logró la liberación del país, anhelo histórico de la nación coreana.

El 14 de octubre de 1945, hizo su presencia en un mitin de la ciudad de Pyongyang, en saludo a su regreso triunfal, ocasión en que exhortó a todos los habitantes a levantar un país rico y poderoso con la fuerza, quienes la tuvieran, con los conocimientos, quienes los poseyeran y con el dinero, quienes lo tuvieran.

Ri Chan elogió en su poema que “El General es nuestra luz inocultable, nuestro Sol inocultable”, y se oyeron “Viva el General Kim Il Sung, Sol de la nación” a lo largo y ancho del país. Todo el pueblo se alzó en acato a su proyecto de construir un Estado rico y poderoso.

Sin embargo, la República tuvo que enfrentar otra prueba por la agresión armada de los enemigos. En la Guerra de Liberación de la Patria que duró tres años el pueblo coreano salió victorioso bajo la dirección del Presidente Kim Il Sung, defendiendo honrosamente la libertad y la soberanía del país. Después levantó una patria socialista sobre las ruinas y acogió una nueva historia de creación y cambio.

En toda su vida el Presidente se abnegó para asegurar a la población una vida independiente, culta y feliz,

Teniendo como su máxima Iminwichon (considerar al pueblo como el cielo), siempre estuvo entre los pobladores, se interesó por la vida de los habitantes y trazó las políticas en reflejo de sus opiniones y demandas.

Sin hacer caso de los días lloviosos o soleados, dejó sus huellas en distintos lugares del país incluyendo las fábricas, campos, llanuras y regiones montañosas, para deparar la felicidad al pueblo.

Kim Il Sung emprendió el camino de la revolución a los poco más de diez años de edad, logró la causa de la fundación del Estado a la edad treintañera y, actuando como jefe del Estado durante medio siglo, defendió firmemente la soberanía y la dignidad del país y convirtió a Corea en un Estado socialista centrado en las masas populares. Por ende el pueblo coreano lo enaltece como Sol de la nación, como eterno Presidente de la República.

Con el orgullo de ser miembros de la Corea de Kim Il Sung y de la nación de Kim Il Sung, los coreanos transmiten eternamente sus hazañas.

Después de que el Presidente falleciera el 8 de julio de 1994, el Estado imprimió mayor solemnidad al Palacio de las Convenciones Kumsusan, donde él trabajó hasta el último momento de su vida, denominándolo Palacio del Sol Kumsusan con el objetivo de conservar allí al Líder como cuando estaba vivo. Instituyó el calendario de la era Juche a partir de 1912, año en que nació el Líder y definió como el Día del Sol el 15 de abril, fecha de su natalicio, y legalizó su posición como Eterno Presidente de la República Popular Democrática de Corea.

El Presidente Kim Il Sung, quien llevó una vida revolucionaria marcada por su noble ideal e infinita abnegación, está siempre en el corazón del pueblo coreano como eterno Sol.

Naenara

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