Desfile y actos por la Victoria en la Guerra de Liberación de la Patria de Corea
Tuvo lugar por la noche del día 27 en Pyongyang la marcha de las columnas simbólicas del tiempo de la Guerra de Liberación de la Patria en homenaje al 72º aniversario de la victoria en esta contienda.
La explanada frente al Palacio de Deportes de Pyongyang estaba repleta de los ciudadanos reunidos para ver la ceremonia.
Salieron a la tribuna los cuadros del Partido, el Gobierno y los órganos de las fuerzas armadas junto con los veteranos de la guerra.
Tomaron asientos de la tribuna los secretarios jefe de los comités partidistas provinciales y los comandantes de las grandes unidades combinadas del Ejército Popular de Corea.
Fueron invitados los representantes diplomáticos y los miembros de las representaciones de varios países en la RPDC.
Se distinguieron entre los espectadores los participantes en las festividades del aniversario 72 de la victoria en la guerra, los funcionarios del Comité Central del Partido, los oficiales y soldados del EPC inclusive los artilleros del cuarto cuerpo que fueron invitados especialmente a las festividades de la efeméride, los funcionarios y personas de mérito de los ministerios, órganos centrales y entidades capitalinas, los cadetes de las escuelas revolucionarias y los jóvenes y estudiantes.
La banda militar general ofreció su actuación de gala con melodías ligeras y habilidades singulares aumentando la alegría del pueblo que celebra generación tras generación el 27 de julio, día de victoria y gloria de la Corea del Juche.
Al toque del clarín que anunciaba el inicio del desfile, comenzó la marcha llevando al frente la columna simbólica de la compañía de corps con la imagen del camarada Kim Il Sung, invencible Comandante de Acero.
Se veían los retratos de Hyon Chol Hae, Yon Hyong Muk, Pak Song Bong, Sim Chang Wan y otros guardias de corps de primera generación del ejército revolucionario y súbditos leales que defendieron a costa de la vida la Comandancia Suprema.
Enarbolando a la cabeza los estandartes, marcharon a pasos firmes los bloques simbólicos de las divisiones guardias legendarias que realizaron sergas especiales en la enconada Guerra de Liberación de la Patria de 3 años.
La marcha hizo recordar con orgullo los 1.129 días de la guerra en que los comandantes y soldados del Ejército Popular de origen obrero, campesino y estudiante registraron los méritos militares legendarios y mitos heroicos para defender la bandera nacional del Estado independiente y soberano y el terreno de vida feliz y nuevo mundo del pueblo acogido por primera vez en la historia nacional de cinco milenios.
En las columnas simbólicas de las divisiones guardias se veían los retratos de los representantes honrosos de la generación triunfadora. Entre ellos figuraban los héroes artilleros, francotiradores y cazadores de aviones. Algunos soldados cubrieron con su cuerpo la aspillera enemiga para defender la única patria, apretaron con la mandíbula el disparador de la ametralladora pesada por no poder hacerlo con las manos y pies heridas o se lanzaron a la posición enemiga con la granada en la boca.
Avanzaron el bloque del Ministerio del Interior que luchó con valentía por la victoria en la guerra y por la defensa del líder, el régimen y el pueblo en el frente sin detonaciones y en el invisible, y el de trabajadores ferroviarios que aseguraron el transporte de materiales bélicos bajo la lluvia de bombas.
Les siguieron las filas de las fuerzas terrestres, navales y aéreas del EPC.
Marchó impetuosamente la columna de las fuerzas terrestres enarbolando los estandartes del Ministerio de Defensa Nacional y las grandes unidades combinadas con la decisión de asestar a los enemigos la derrota más horrible e incomparable con la guerra de la década de 1950 con los armamentos más poderosos del mundo cargados de la idea revolucionaria del gran Comité Central del Partido y con el ataque formidable e infrenable por nadie y la capacidad militar aplastante.
Las otras de las fuerzas navales y las aéreas también manifestaron la modernidad vertiginosa de la marina coreana y la dignidad de los aviadores que defienden al Comité Central del Partido, la revolución y la patria.
Al final, una flotilla de aviación del EPC sobrevoló la explanada con estelas en forma de varillas del abanico.
Terminada la ceremonia, se lanzaron los fuegos artificiales en el cielo nocturno de la fiesta.
Encuentro con la generación triunfadora de la guerra y la función artística
Tuvieron lugar el día 27 en esta capital el encuentro con la generación triunfadora de la guerra y la función artística en homenaje al aniversario 72 de la victoria en la Guerra de Liberación de la Patria.
Aparecieron en la sede del acto los veteranos y los ameritados de la guerra acaparando gran respeto y calurosa bienvenida del público.
Tomaron asientos de la tribuna los cuadros directivos del Partido, el Gobierno y las instituciones de las fuerzas armadas junto con los veteranos de la guerra.
Estuvieron presentes los funcionarios del Comité Central del Partido, los secretarios jefe de los comités partidistas provinciales y los oficiales y soldados del Ejército Popular de Corea inclusive los artilleros del cuarto cuerpo que fueron invitados especialmente a las festividades de la efeméride, así como los funcionarios y ameritados de los ministerios, órganos centrales y entidades capitalinas, los cadetes de las escuelas revolucionarias y los jóvenes y estudiantes.
Fueron invitados los representantes diplomáticos y los miembros de las representaciones de varios países en la República Popular Democrática de Corea.
Hizo uso de la palabra Pak Thae Song, miembro del Presidium del Buró Político del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea y primer ministro de la RPDC.
La presente cita es la conmovedora y jubilosa que celebran juntos la generación heroica que combatió a riesgo de la vida por la victoria en la guerra, y la nueva generación que conquistó la victoria más fulminante en la historia de la patria y el honor imperecedero dando firme continuidad al noble espíritu de su predecesora, dijo el premier.
Ratificó que inspira gran estímulo a la lucha futura el encuentro frecuente de los participantes en la guerra con la generación actual que escribe nueva era de prosperidad integral del Estado sobre el cimiento del país próspero y el ejército poderoso, asentado por los mártires a precio de su sangre y sudor.
Continuará la tradición de victoria gracias a la convicción revolucionaria y el espíritu de defensa, heredados por la generación triunfadora de la guerra, enfatizó el orador y exhortó a todos a avanzar vigorosamente bajo la guía del estimado camarada Kim Jong Un por el honor del país vencedor de la guerra y por la eterna dignidad y prosperidad de la gloriosa RPDC.
Acto seguido, se ofreció la función artística.
En medio de la interpretación de la canción «Tributo a los vencedores de la gran época», los niños y escolares entregaron los ramos de flores a los veteranos y los ameritados de la guerra en el palco.
Se proyectaron en la escena los documentales sobre las calamidades inauditas que sufrió entonces la RPDC, recién fundada como primer país del pueblo en el Oriente, por la guerra sangrienta desatada por los imperialistas norteamericanos en la mitad del siglo XX, llamado «siglo de guerras».
Las canciones del tiempo de guerra y las odas a la victoria en la enconada contienda reflejaron el ímpetu heroico de la RPDC contra la tiranía imperialista, y el indoblegable espíritu de lucha del pueblo coreano que defendió a costa de la vida la dignidad, el honor y la soberanía de su República con pocos años de fundación y hasta la paz y seguridad del mundo, y enseñaron la verdad de la historia y el principio de la fuerza y la debilidad.
Al ver la imagen del Presidente Kim Il Sung en la sede del desfile militar por la victoria en la guerra y escuchar su voz declarando el triunfo del pueblo coreano, los espectadores expresaron con efusivos aplausos la gran reverencia al comandante genial.
Acaparó entusiastas ovaciones la canción «Generación triunfadora de la guerra».
El espectáculo terminó con las canciones «27 de julio, día de la victoria» y «¡Cuenten, fuegos artificiales de la victoria!».
Los veteranos y los ameritados de la guerra entregaron ramos florales a los ejecutantes.
Se ofreció el día 27 en el Palacio Cultural del Pueblo y los Restaurantes Okryu y Chongryu el banquete por el 72º aniversario de la victoria en la Guerra de Liberación de la Patria.
A la ocasión fueron invitados los veteranos y personas de mérito del tiempo de guerra que participan en las festividades de la efeméride.
Estuvieron presentes Pak Thae Song, Choe Ryong Hae, Pak Jong Chon y otros cuadros del Partido, el Gobierno y los órganos de las fuerzas armadas.
Se escucharon las palabras de felicitación.
En ocasión del día de la gran victoria en la guerra que convirtió al Estado y pueblo coreanos en los héroes, los oradores felicitaron cordialmente a los veteranos de guerra quienes defendieron a precio de sangre la patria valiosa y la legaron a las nuevas generaciones.
Expresaron la gran reverencia a los testigos de la historia quienes experimentaron la alegría del 15 de agoto que trajo cambio radical en el destino del pueblo, recuerdan aquellos días de fundación del Partido y la República, defendieron todo lo valioso desde la invasión de los enemigos y glorificaron con las victorias y glorias la historia de 80 años de la Corea contemporánea.
Dijeron que nuestro Partido y pueblo no olvidan nunca el sacrificio, la sangre y el sudor dedicados por la generación triunfadora, que están impregnados en cada página de la historia orgullosa en que el nombre y la bandera de nuestro Estado recién fundado aparecieron como símbolo del heroísmo del pueblo coreano y como poste de señal de la independencia antiimperialista y se allanó la ruta de la construcción socialista.
Manifestaron la decisión de defender con firmeza la dignidad y el honor de la patria y alcanzar sin falta las ambiciosas metas de construcción de la potencia próspera guardando en el corazón el anhelo y encomiendas encarecidas de los veteranos de guerra de convertir la querida patria en el eterno país poderoso y próspero y luchando con la convicción de fidelidad absoluta y el indoblegable espíritu de lucha, legados por los combatientes del tiempo de guerra.
Los participantes tomaron brindis por la victoria y prosperidad eternas de la RPDC, conquista de la revolución que implica el gran espíritu de los mártires, y símbolo de la gloria y felicidad del pueblo coreano, y por la buena salud y longevidad de los triunfadores de la guerra.
Velada juvenil por el 27 de julio
Tuvo lugar en la Plaza Kim Il Sung la velada de los jóvenes y estudiantes capitalinos con motivo del día de gran victoria en la Guerra de Liberación de la Patria.
La gala nocturna se inició con la interpretación de la canción «27 de julio, día de la victoria».
En medio de la resonancia de las canciones de elogio a la victoria, se vieron en la plaza las letras «27 de julio» y «victoria» y los cambios de formación.
Los participantes bailaron al compás de la canción «Fiesta de la gran victoria en la Guerra», rindiendo el más sublime homenaje y eterna gloria al gran Líder, camarada Kim Il Sung, quien con la idea militar autóctona, la estrategia y tácticas destacadas y el extraordinario arte de mando logró una victoria increíble en la guerra y preservó la dignidad y soberanía de la patria.
La velada llegó a clímax con las canciones «Júbilo del pueblo» y «Es mejor su regazo» que describen la gloria y felicidad del pueblo coreano de ser guiado por el estimado Padre mariscal Kim Jong Un quien abre nueva era de la potencia más poderosa y digna y ostenta a todo el mundo el poderío y prestigio de la Corea del Juche.
Se lanzaron al cielo nocturno los fuegos artificiales multicolores.
Terminó el baile con la canción «Defenderemos a costa de la vida al General Kim Jong Un»
Sobre la Victoria Guerra
La guerra coreana de la década 1950, entablada entre la República recién nacida y las fuerzas aliadas del imperialismo, armadas hasta los dientes, fue la confrontación que estaba fuera del sentido común; era en realidad, el conflicto entre el rifle y la bomba atómica.
Pero, su triunfante era el país joven de Corea y su derrotado, el imperialismo norteamericano que se jactaba de su «supremacía» mundial.
La victoria de nuestro pueblo en esa guerra se debió a la destacada idea y destreza militares y arte de mando del gran Líder Kim Il Sung y se anotó como un milagro militar del siglo 20 y un evento digno de mención especial en la historia mundial de las guerras.
El gran Líder aplicó originales estrategias, tácticas y métodos de combate, conforme a las condiciones topográficas del país, la situación de la dotación armamentista del Ejército Popular de Corea y las características de la guerra moderna, rompiendo de este modo el mito de la supremacía norteamericana.
Kim Un Song, investigador de la Academia de Ciencias Sociales, dijo que a principios de la guerra, la operación de ataque continuo tuvo particular importancia en la estrategia de contraataque, y prosiguió:
«El gran Líder resolvió a nuestro estilo esa esfera militar por nadie allanada hasta entonces. Trazó la original estrategia de aniquilar a los invasores y liberar las zonas ocupadas por ellos mediante veloz movilidad y golpe continuo, antes de lanzarse grandes efectivos del imperialismo estadounidense, y ordenó a las unidades del Ejército Popular frenar en el acto la invasión enemiga y pasar al mismo tiempo al contraataque en todo el frente. Eso tiene gran importancia en la estrategia de contraataque.
Esa operación concebida por el gran Líder se caracterizó por la alta movilidad y golpe ininterrumpido que permitieron ampliar el éxito de combate, llevando a cabo sin cesar la operación tras operación en todo el frente, sin tener aparte el tiempo de preparación particular en todas las acciones grandes o pequeñas de ataque.
Ella fue algo nuevo sin precedentes en el mundo y tuvo materializada a la perfección la demanda de la estrategia de contraataque.

Al iniciar la guerra, Washington aseguró con fanfarronería que tomaría la RPDC dentro de 3 días. Pero, debido al inmediato y decisivo contraataque del Ejército Popular, perdió Seúl, baluarte de los reaccionarios al cabo de 3 días y se arrinconó al sur del río Kum en menos de una quincena.
Estados Unidos declaró la capital provisional Taejon, importante punto militar y trató de detener en definitiva el contraataque de las unidades combinadas del Ejército Popular, valiéndose de las condiciones geofísicas del río Kum y la cordillera Sopaek.
En vísperas del cruce del río Kum, el gran Líder Kim Il Sung acudió a la comandancia del frente, aclaró que en la defensa enemiga había vacíos, por haber concentrado los efectivos en sitios favorables para el paso, sin extender la posición defensiva en toda la línea del río Kum y enseñó la orientación y remedios de llevar a cabo el cruce forzado del río, aprovechando tal punto débil enemigo.
Según la orientación táctica de ampliar el área del frente de cruce, intentar el falso cruce con pocos efectivos para distraer la atención enemiga y llevarlo a cabo de un golpe, las unidades del Ejército Popular atravesaron el río, derribando sólo en 2 días la «línea invencible» de que hablaba de modo jactancioso el Pentágono.
El gran Líder Kim Il Sung trazó la orientación operacional y táctica de sitiar y aniquilar cabalmente a los enemigos para que no pudieran lanzarse de nuevo, sin dedicarse sólo a expulsarlos, y condujo a la victoria la operación de liberación de Taejon con el método de rodeo conveniente a la realidad nacional y la acción combinada de los destacamentos grandes y pequeños
Orientó además a aplicar las tácticas y métodos de combate activos y diestros como la formación del segundo frente en la retaguardia enemiga, el gran cerco por la cooperación del frente principal con el segundo, la batalla en la montaña, la nocturna, el aniquilamiento por asedio, la activa defensa de posiciones, los movimientos de francotiradores, de equipos de caza de aviones y tanques, las actividades de grupos de sabotaje en la retaguardia y las de baterías y de compañía de artilleros antiaéreos móviles.
Gracias a ello, se fue a pique un crucero pesado norteamericano en el mar, se estrellaron contra el suelo los aviones que se jactaban de la superioridad aérea y se hicieron añicos las ofensivas estival, otoñal y nueva, que el Pentágono preparó costosamente.
Después del disparo de fuegos artificiales en saludo a la victoria de la guerra en esta tierra, el periódico estadounidense «New York Times» publicó el artículo de un comentarista militar occidental que dice: «¿A qué se debe el fracaso en la guerra coreana? De principio, fue el error irrecuperable que los comerciantes de Wall Street menospreciaron a Corea. Entonces ¿son débiles los coreanos? Nunca. Como demostró el desarrollo de la guerra, ellos fueron fuertes, porque lucharon con la peculiar estrategia y táctica y los métodos de combate muy variables, aunque sus armamentos eran inferiores. Los generales estadounidenses debieron prestar la atención al hecho de que Kim Il Sung, mandatario militar del contrincante, tenía ricas experiencias en la guerra guerrillera…»
La concepción de que la victoria y el fracaso en la guerra depende de la superioridad técnico-militar prevalecía hasta entonces, considerándose como la fórmula y ley.
Pero, la guerra coreana la negó.
La guerra coreana demostró ante el mundo la verdad de acero de que el pueblo liderado por el gran Líder sale siempre triunfante y no se vence por nada.
Hoy, nuestro pueblo sigue escribiendo la página de la historia de la gran victoria en la guerra, la historia victoriosa de la Corea del Juche, bajo la dirección del estimado camarada Kim Jong Un, otro gran hombre de genio natural.
ACNC y Voz de Corea

